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sábado, 30 de enero de 2016

Proyecto HU-CI rumbo a Bolivia


Hola a tod@s, mis queridos amigos.

No podéis imaginar lo que significa para mi escribir este post.

Proyecto HU-CI pone rumbo a Bolivia, concretamente a Santa Cruz de la Sierra, de la mano del
Colegio Médico Departamental de Santa Cruz y su comité Científico, la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva, el Centro de Enseñanza de Destrezas y Aptitudes Médicas y gracias a nuestros amigos del recién creado Centro Boliviano De Humanización de los Servicios de Salud (CBHSS). 

Del 9 al 13 de Febrero de 2016,
José Manuel Velasco y yo (un enfermero y un médico, en equipo, como cada día) partimos hacia América Latina convocados para recorrer todos los hospitales de la ciudad e impartir diferentes charlas en el I SIMPOSIO INTERNACIONAL HUMANIZANDO LOS SERVICIOS DE SALUD.


 
 
Y así, el miércoles 10 empezaremos la aventura en la Caja Petrolera de Salud  y por la tarde estaremos en el Hospital San Juan de Dios. El jueves 11 de febrero por la mañana en el Hospital Universitario Japonés, y por la tarde en el Hospital Psiquiátrico Benito Menni y en el Colegio de Médicos, que será el acto central de la visita.


 
 

 
Y el viernes 12 estaremos en el Hospital de Niños.

Hablaremos de Proyecto HU-CI, de UCI de puertas abiertas y flexibilización de los horarios de visita, de los cuidados centrados en los pacientes y las familias, de comunicación, presencia familiar en la reanimación cardiopulmonar  y del proceso de morir en las UCI. Y estoy seguro de que sentaremos las bases para iniciar una cooperación internacional con los mismos objetivos: la rehumanización del sistema de salud.

No podría finalizar este post sin hacer un sentido homenaje a mi maestro y hermano el Dr. Alex Castelo, que hace 15 años me enseñó el camino de los Cuidados Intensivos y que hoy hace posible que Proyecto HU-CI sea una realidad en la bella Santa Cruz.




Deseando volver a Bolivia, un lugar y unas gentes que siempre me dieron más de lo que nunca pude soñar.

Simplemente feliz.


 
 
Feliz fin de semana,
Gabi

viernes, 29 de enero de 2016

No más restricciones, por Gabriela Vidal


En la actualidad muchas unidades de cuidados intensivos permanecen con regímenes de horarios restrictivos de visitas a los pacientes. Esta decisión se basa las siguientes premisas:

1- Dificultad en el trabajo con los pacientes por parte del médico.

2- Interferencia en la labor de enfermería, la seguridad del personal y la carga de trabajo.

 
3- La privacidad del paciente, y cambios adversos en la fisiología.

4- Demanda constante de informes a los médicos,

5- Cuadros de violencia familiar ante malas noticias o violencia social.

 
 

En una unidad mixta de cuidados intensivos realizaron durante 2 periodos cambios en los horarios de visita : de una modalidad restrictiva 3 horas por día de visita a modalidad sin restricciones las 24 hs.

Se evaluó si mejoraría la satisfacción de los miembros de la familia, en segundo lugar, se trato de determinar la influencia de visitas entre las enfermeras por medio de encuestas a estas y familiares

Sus analisis estadisticos determinaron estos resultados:

Satisfacción Familiar

Se evaluaron Sala de espera, horarios de visita e interaccion con el staff .

Hubo mayor satisfacion familiar con la visita sin horarios y el ambiente de espera en el modelo sin restricciones en forma significativa.

Satisfacción de Enfermería
Las interferencias de la familia no variaron con el cambio.

La satisfacción de los visitantes fue mayor con el cambio de restricciones .

Las enfermeras con 15 a 20 años de experiencia eran más propensas a percibir las familias como una interferencia con la atención clínica. Esta diferencia podría ser debida al entrenamiento.


Los autores concluyen que la eliminación de las restricciones se asoció con una mejoría significativa en la satisfacción de la familia. El cambio en las pautas de visita no afectó negativa o positivamente a enfermería.

Deben tenerse en cuenta las limitaciones propias de este estudio al desarrollarse en una única unidad y con una muestra muy escasa. Por otro lado hacen falta estudios evaluando estas restructuraciones de la UCI también optimizando la labor médica, con menor carga horaria y guardias nocturnas.


Quizás todo junto nos lleve a tener una UCI más humana para todos .


Dra. Gabriela Vidal
Unidad de Terapia Intensiva.

jueves, 28 de enero de 2016

II Jornadas de Humanización de los Cuidados Intensivos


Hola a tod@s, mis queridos amigos.

Muchos de vosotros pudisteis compartir las primeras Jornadas de Humanización de los Cuidados Intensivos el pasado mes de mayo. Tras mucho trabajo y gracias a la colaboración de muchas personas y entidades, conseguimos poner en marcha la aventura de juntarnos gente de toda España (incluso de Portugal) y compartir dos días de trabajo que fueron únicos. 

Y teníamos la ilusión de que se repitieran.

Así que estamos manos a la obra, nuevamente colaborando con el Centro de Humanización de la Salud, como ya publicó ayer en su web su director, José Carlos Bermejo.





Y a pesar de que nos reunimos en Madrid, al calor del fuego de invierno...Este año las II Jornadas de Humanización de los Cuidados Intensivos ponen rumbo hacia Barcelona. Y contaremos con nuevos compañeros de viaje, como el Col·legi Oficial d’Infermeres i Infermers de Barcelona.


Si el año pasado fuimos 150, este año queremos ser 300. Un reto, que estoy seguro de que conseguiremos entre todos, porque está claro que la revolución de la emoción es de interés general.

Así que ir reservando en vuestra agenda la última semana de mayo, porque el programa promete ser incluso mejor que el del año pasado. En breve confirmaremos fecha, lugar del evento y programa.

¡Contamos contigo!

Feliz Jueves,
Gabi

miércoles, 27 de enero de 2016

El secreto de la Felicidad, por Olga Rubio


Nos hicieron un regalo.

Uno de esos intangibles que se regalan con el corazón, se reciben con el alma y se agradecen con una sonrisa.

El equipo de Enfermería había conseguido buenos resultados, y decidieron compartir ese incentivo con una charla motivacional para todo el hospital.

Invitarían a Mikah de Waart (consultor, conferenciante, y Coach motivacional).

Al principio las personas eran algo reacias a ir a una charla sobre “ la Felicidad”, pero tuvo gran aceptación.


Yo me apunté enseguida. Siempre me ha parecido de lo más interesante.  Algo aprendería seguro.

Entrar en el salón  de actos y ver que estaba a rebosar decía mucho, la sonrisa del conferenciante también decía... ¡Darte un abrazo con otro compañero del hospital inaudito! Hacerle un masaje en la espalda, echarte unas risas, desconectar... 

Emocionarte con un poema, sentir y subir la emoción hasta lo más alto, reír en un momento, y bajar hasta lo más bajo en otro, como si de una montaña rusa se tratase... Así nos hizo sentir. 

Despertar, volver al principio, entender porque escogí Medicina, porque hago lo que hago, y remotivarme... Y comprender que eso ya es la FELICIDAD y que está en mi mano, es actitud.





Después de una hora escuchando, sintiendo, sonriendo, emocionándome y removiendo nuestros sentimientos... Ahí estaba, había venido a visitarnos... Era la FELICIDAD.

A menudo tenemos demasiadas expectativas de lo que es la Felicidad... Y es algo tan cercano como el día a día, el contacto con las personas, amar nuestro trabajo...

Solo tenemos que despertar.

Dra. Olga Rubio
Médico Intensivista
Fundació Althaia Hospital Sant Joan de Déu

martes, 26 de enero de 2016

El diseño que cura, por Mónica Ferrero


“El diseño se define como la búsqueda de una solución en cualquier campo.
 
El acto de diseñar es una tarea compleja, dinámica e intrincada: es la integración de requisitos técnicos, sociales, económicos, necesidades biológicas, ergonomía, efectos psicológicos, materiales, forma, color, volumen y espacio, todo ello pensado e interrelacionado con el medio ambiente que rodea a los usuarios”.

Sí, en eso consiste nuestro trabajo. Además, para realizarlo, es muy importante la investigación, observación y diálogo, puesto que muchas veces los usuarios tienen las respuestas y nosotros simplemente tenemos que darles forma.

En 2015 hubo una expo super interesante que se llamó “Diseño para vivir, 99 proyectos para el mundo real” en el Museu del Disseny de Barcelona, dónde Óscar Guayabero comisario de la exposición, recopiló 99 objetos creados con la finalidad de mejorar nuestro día a día, mejorar el entorno y la sociedad aportando además soluciones creativas e innovadoras como estas:
 
“Embrace" es una incubadora infantil para niños prematuros. Se trata de un saco de dormir con un dispositivo que proporciona apoyo térmico constante a los recién nacidos, el concepto es el de una manta eléctrica. Hay que conectarlo a la red para que se caliente y luego este dispositivo transfiere el calor al bebe durante horas. En ningún instante se está en contacto con ningún tipo de electricidad y al ser portátil la madre puede estar con el recién nacido en todo momento. Además de ser una gran solución, su coste económico es mucho más reducido que el de una incubadora al uso.
 
 
 
 
Me encanta la vuelta que le han dado a los soportes para bolsas de suero y medicamentos, pintándolas de colores y creando personajes divertidos. Pasan de imponer  respeto a ser juguetes. Hay veces que con muy poquitas cosas, podemos cambiar completamente un objeto.
 
 
 
 
“Osteid Smart Brace” se crea para sustituir a las escayolas. Es un cabestrillo 3D de alto rendimiento, tiene además un estimulador óseo que se coloca en el brazo. Utiliza el efecto
“baja intensidad ultrasonido pulsado (LIPUS)” para reducir su tiempo de utilización. Cada Osteoid se realiza mediante un escáner 3D de la zona lesionada, por lo que cada cabestrillo se hace a medida del usuario, los adaptadores de sonda se acoplan en las formas del cabestrillo y se pueden quitar fácilmente.
 
 
 
 
Estos son algunos proyectos concebidos para curar o hacer más llevadero el día a día de los usuarios que padecen: enfermedades crónicas, mutilaciones o incapacidades.
 
Pero la expo recoge muchos mas diseños: un dosificador de medicamentos para no equivocarnos en las dosis o píldoras con micro-cámara que permiten hacer endoscopias de una manera no intrusiva. Para personas que padecen Parkinson se han diseñado cucharas que compensan el temblor y no se les derrama la comida al comer, pañales para personas mayores que realizan ciertas analíticas como detección de infecciones o como convertir cualquier silla en una silla de ruedas mediante un kit básico, puedes ver todos estos diseños en este video.
 
Como ves se pueden hacer muchas cosas, porque no todo esta inventado.

Podemos diseñar para mejorar la vida de las personas que han de convivir con una enfermedad, podemos mejorar la recuperación de los pacientes, hacer más fácil la labor al personal sanitario y podemos hacer que las familias se involucren en los cuidados, no hay limite, depende de nosotros.

¡Hablemos y diseñemos para curar!
 
Saludos,
Mónica Ferrero, interiorista en Lab In Action
 

sábado, 23 de enero de 2016

Un mar de gelatina, por Raquel Nieto

99 días

Estuve durante muchos días sedada, dormida.

Los dormidos seguimos estando, aunque nuestro contacto con el exterior esté interrumpido, de vez en cuando hay señales, voces, un destello, un roce nos da un latigazo que reconocemos desde lo profundo.

Y buscamos la salida.

Me sentí sumergida en un mar de gelatina, los brazos torpes, sin fuerza suficiente para dar una brazada, subía y bajaba, avanzaba o daba vueltas en el mismo punto. No era capaz de saberlo. Al fondo, la sirena de un gran transatlántico que nunca llegaba a puerto, estábamos en el mismo espacio, atrapados por el mismo mar.




Y de repente, la orilla donde yo era un submarinista con el tubo de respirar en sitio equivocado, con aletas en vez de pies que en tierra firme no sabían moverse, mi piel notaba el contacto de la sábana, frio pero sin humedad ni sal del mar de donde venía. No reconocía nada, no escuchaba mi nombre. ¿Qué hacía con mi traje de buzo en una cama?

A lo lejos, el gran transatlántico cambió su poderosa sirena por pitidos pequeños y chillones, todo se quedó blanco, intenté agarrarme, pero no pude, mis brazos no  me respondían, estaban atados a cables y agujas, cosidos con pespuntes a la cama. Había pasado de ser un buzo a ser un pescado con anzuelos en mi cuerpo.

Aparecieron luces intermitentes en el horizonte, un poco más allá del final de mi cama, ruidos, voces, prisas, mi corazón de buzo empezó a latir fuera del agua, estaba asustada.

Las voces se acercaban, me rodeaban, no era capaz de entender lo que decían, sentí como con sus manos intentaban quitarme mi tubo de la garganta pero si lo hacían no podría volver al mar de gelatina. Ellos no lo sabían.

Cerré los ojos y dejé de pelear, regresaría a la orilla caminando.

Raquel Nieto

viernes, 22 de enero de 2016

No es un sueño, ya está pasando...por María Rojas


¿Cómo acaba un Intensivista colocando un reproductor de DVD entre la conexión de las bombas de perfusión, las tubuladoras del respirador y la máquina de hemofiltración.?

Todo empieza con una reflexión: nuestro objetivo es que los pacientes sobrevivan a la UCI, sí, pero...a qué coste? 

Superar un ingreso en UCI supone un gran desgaste biológico en muchos casos, la recuperación de las secuelas físicas conlleva también un importante trabajo....pero...¿y las secuelas psicológicas?.


¿Qué hay del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)?

Hasta hace dos años ni siquiera había imaginado que tenia algo que ver con nuestros pacientes. Un ingreso en UCI puede percibirse como una amenaza tal para la vida, que es considerada como un trauma equiparable a sufrir una catástrofe natural, ser víctima de una agresión o de un atentado....no podía creerlo.

¿Cómo el intento por hacer tanto bien podía hacer tanto daño?.

Cuanto más se lee acerca del TEPT y de los factores “estrésores” en UCI más se descolocan las ideas previas en la cabeza de una Intensivista como la que os escribe. Recopilando bibliografía e información al respecto, se repetían unos conceptos continuamente: demasiada sedación y sobresedación, síndrome de abstinencia, ansiedad, miedo, RUIDO, RUIDO, miedo, agitación, delirio....

Y de repente, se me abren los ojos como platos: leo acerca de una “Medicina” con efecto profundo y demostrado sobre la ansiedad, el dolor, el delirio, la agitación, el miedo....fácil de aplicar, sin efectos adversos y muy muy barata, y cuyas bondades transcienden al paciente y también benefician al personal sanitario....ERA EL FÁRMACO PERFECTO! Solo que la vía de administración no es intravenosa ni oral...ni siquiera la conocen en la farmacia del Hospital!!!!

¡¡¡¿¿¿Música en al UCI????!!!



Según la Federación Mundial de Musicoterapia (WFMT) “La Musicoterapia es el uso profesional de la música y sus elementos como una intervención en ambientes médicos, educativos y cotidianos con individuos, grupos, familias o comunidades, buscando optimizar su calidad de vida y mejorar su salud física, social, comunicativa, emocional e intelectual y su bienestar. La investigación, la práctica, la educación y la instrucción clínica en la musicoterapia están basadas en estándares profesionales según los contextos culturales, sociales y políticos.” 

La música no cura, pero CUIDA. Sí reduce el nivel de ansiedad, sí disminuye la percepción del dolor, aumenta el nivel de autoestima, potencia las capacidades expresivas que el paciente conserva, proporciona una manera de gestionar emociones, activa procesos afectivos, cognitivos y sensoriales, promueve el bienestar y la calidad de vida….y hay evidencia científica de todo ellos


¿Y si otra UCI fuera posible?.


No es un sueño, ya está pasando. MUSICOTERAPIA en la HU-CI para la ansiedad, para el dolor, para descansar, para evadirse o para conectar con la realidad.

Desde el
Proyecto 1 año 12 meses para 12 compromisos de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Infanta Margarita este mes nuestro compromiso es la Música:


¡¡¡¡¡Que suene la música en la HU-CI!!!!!




Dra. Maria Rojas
Médico Intensivista

jueves, 21 de enero de 2016

El silencio y la gestión de la sedación, por Guillaume Decormeille


El reciente congreso internacional de anestesia y reanimación de París organizado por la Sociedad de Reanimación de Lengua Francesa (SRLF), quería ilustrar a través de la fotografía como "vivir de la mejor forma la reanimación". 

La UCI polivalente del Centro Hospitalario Universitario de Toulouse - Rangueil se presentó al concurso con una foto que ilustra la reanimación a través una otra visión. 

Dúo de violín en el hospital : ¡creación en el momento!

Nuestro servicio da la bienvenida a dos violinistas atípicos. 

"Le Duo" entran y se colocan al lado de los pacientes, familias y personal, para crear música. La improvisación se inspira por lo que escuchan o que pueden escuchar. 

Es un viaje en el momento presente, una invitación a compartir un momento feliz. Un sentimiento de amor que provoca reflexiones sobre la muerte, la vida, el bien estar y el arte de cuidar. Este proyecto es un apoyo en nuestro trabajo, que da servicio a la vida.

A través este proyecto para adultos (habitualmente todos se centran en los niños) mi unidad ha participado al concurso de fotografía. 

Una elaboración entre Guillaume Decormeille (enfermero con la iniciativa de la idea de participar), Christelle Jault ( enfermera /fotógrafa amateur), el paciente (dando su permiso para la difusión) y los jefes de la unidad y del hospital (dando los acuerdos para participar), hemos realizado una foto del momento. 

El paciente tenia una ECMO (circulación extracorpórea) mientras esperaba una donación de corazón. Estaba consciente, no necesitaba respirador pero se encontraba profundamente deprimido por su situación.

Gracias a esta visita, pudo escaparse un poco y soñar a través la música y las emociones que se liberan a través la complicidad. La música al servicio del paciente.

Tecnología, música y ser humano: los tres están en armonía, el momento es intenso. 

La fotografía nos sugiere algo. Como si la imaginación del paciente se escapara ayudado por la música. ¡Y ha recibido el primer premio!

Un poco de emoción es un gran paso para los pacientes. 

miércoles, 20 de enero de 2016

Pensando en paliativos dentro de la UCI


Hola a tod@s, mis queridos amigos.


Volvemos a vueltas con el tema de implementar los cuidados paliativos en HU-CI, a través del artículo recientemente publicado en el Intensive Care Medicine, la revista de la Sociedad Europea de Cuidados Intensivos (ESICM): "Prospective study of a proactive palliative care rounding intervention in a medical ICU" y que cómo no, viene de los Estados Unidos.


Allí, el 20% de los fallecimientos ocurren en UCI o tras un alta de UCI reciente.

El objetivo principal del estudio consitió en evaluar los efectos de la intervención de cuidados paliativos sobre la clínica y las familias, así como los procesos.

Para ello, realizaron un estudio antes-después reclutando pacientes con alto riesgo de fallecer, comorbilidad o necesidades de cuidados paliativos no detectadas. Contaron con la interacción de un especialista en cuidados paliativos que participó en las rondas clínicas diarias con los intensivistas.




Obtuvieron los siguientes resultados: aumentaron en un 63% los encuentros con las familias para hablar de la situación; no hubo diferencia en el tiempo de estancia en UCI; de los pacientes que fallecieron, se redujo la estancia en UCI en un 19%; la estancia global hospitalaria se redujo un 26% y el estrés post-traumático de la familia pasó del 20 al 9% tras la intervención.

No hubo diferencias en satisfación, grado de depresión familiar o su apreciación sobre la calidad de la muerte.

Los autores concluyen que las rondas proactivas y la integración de los Cuidados Paliativos en UCI les ayudaron a hablar más con las familias y a acortar la estancia hospitalaria.

¿Qué os parece?. ¿Podrías integrarlo en tu UCI?

Feliz Miércoles,
Gabi

martes, 19 de enero de 2016

#humaniza nos ha mandado una solicitud de amistad, por Carlos Martorell y María del Castillo

 
En todos los estudios de las disciplinas sanitarias se imparten asignaturas que nos hablan de la empatía y la comunicación. Da igual si eres Auxiliar de Enfermería, Técnico en Emergencias, Enfermero o Médico, durante el periodo de formación crees firmemente que las patologías del paciente no son solo fisiología, y que para recuperarse necesita al profesional y también a la persona que hay tras el uniforme.
 
En la actualidad, observamos impasibles cuál puede ser la sensación de un paciente tirado en la calle, cuando llega la ambulancia: luces y sirenas, gente con uniforme, pinchazos, dolor y sobretodo, incertidumbre y miedo a morir. 

¿Alguien se ha presentado a este paciente?

¿Alguien le ha explicado lo que le estamos haciendo? 




Subimos al paciente a una camilla, entra en la ambulancia, cada vez observa más cables, tubos, sueros y alarmas que pitan y no sabe por qué. 

Este paciente sigue sin saber que le está pasando, generando una angustia horrorosa que seguramente también afecta a su estabilidad hemodinámica. Con una simple explicación de lo que le está pasando, y de cuál es su estado aumentaríamos su sensación de seguridad, no se sentiría desamparado e incluso sus constantes vitales mejorarían. 

Si hacemos un repaso cronológico de la historia de la enfermería, observamos un cambio de paradigmas; una primera etapa donde los sanitarios éramos los expertos y el paciente no contaba para nada, avanzamos llegando a la etapa de integración; donde pasamos a llamar al paciente “cliente” como si él fuera el que ha elegido enfermar, y ahora en la actualidad empezamos escuchar su opinión, situándonos en un paradigma de transformación dónde el paciente es el actor principal en todos los aspectos, llegando a ser un modelo biopsicosocial. 

¿Actuamos igual que pensamos, o hemos retrocedido a la edad media? 

Probablemente, nuestra función como cuidadores debería ser centrarnos en el enfermo y no en el órgano. Por otro lado observamos como la sanidad ha sufrido una tecnificación donde da la impresión que también a nosotros nos ha transformado en máquinas, abandonando “el arte del curar y cuidar”, trabajando como robots y olvidándonos que tras el uniforme somos personas.

Actuemos como tal y regalemos a nuestros pacientes humanidad para su curación y la nuestra.

Carlos Martorell Campins (carlosmartorellcampins@gmail.com)
Técnico en emergencias sanitarias y estudiante de Grado Enfermería.

María del Castillo Ordoñez
Enfermera del Hospital Son Llàtzer.

sábado, 16 de enero de 2016

Respetar. Tolerar. Humanizar... Por Félix Martín


La mañana ya apuntaba maneras.

Hacía cuatro días un accidente de carretera nos llevó a ingresar varios politraumatizados. Esa mañana, dos de estos, y una venerable señora mayor, como si de un regalo providencial se tratará, nos ofrecieron toda una pléyade de actos supremos.

Os presento a los protagonistas principales. 

Mohamed, kurdo de 33 años, residente en Alemania, politraumatizado estabilizado y consciente, locuaz en medida justa, dos tubos de tórax y volet derecho. Todo le parece bien y conveniente. Habla inglés y kurdo, pero a pesar de su situación, nos da las gracias en castellano y nos regala una sonrisa con cualquier ocasión. 

Lia Kwan (Coral), hongkonesa, 41 años, residente en Hong Kong, politraumatizada, inestable, drogas vasoactivas, ventilación mecánica invasiva, sedada, analgesiada, traumatismo abdominal cerrado severo con requerimiento en esta mañana de nueva cirugía abdominal. Su esposo e hijos hablan inglés con mucho acento y chino cantonés. Muestran su respeto y consideración con su reverencia oriental.

Dolores, nuestra, 81 años, en Limitación de Tratamiento de Soporte Vital por shock séptico de origen abdominal refractario tras 24h de terapia intensiva. 

Son las 12 de la mañana. Hora que la tradición católica reserva para la oración del Angelus. También coincide con una de las cinco oraciones diarias del rito musulmán. Es buena hora también para las plegarias mántricas budistas.

Las tres familias, como por acuerdo (a todas luces inexistente) deciden lo mismo: encomendarse a su dios.

La familia de Mohamed, recién llegada, pide verlo; y juntos, con un recato sumo, inician su oración.

La de Dolores, han pedido permiso para darle la Extremaunción. Su párroco está procediendo a este sacramento.

El esposo de Coral, al conocer la inminente cirugía, en el cabecero y juntos con sus hijos, inicia sus oraciones.




Todos los que allí estamos reconocemos que no es un momento cualquiera, que no solo estamos viviendo un tiempo físico, sino que sin saber si somos merecedores de tan magna situación: estamos en la dimensión de un tiempo espiritual, que también corresponde a la IDENTIDAD HUMANA.

Gracias.

Félix José Martín Gallardo (swx20088@gmail.com)
Médico Intensivista.
Unidad de Gestión Clínica de Cuidados Críticos y Urgencias


viernes, 15 de enero de 2016

Estudio Demandas informativas: FASE 2


El pasado mes de junio pusimos en marcha el primer
proyecto de investigación colaborativa de Proyecto HU-CI con el objetivo de conocer y priorizar las principales demandas informativas de los familiares de los pacientes ingresados en UCI.




Bastó presentarlo para que más de 150 profesionales se ofrecieran a participar y colaborar en el mismo, representando a 66 unidades de cuidados intensivos en España y otras tantas repartidas por el mundo.

Por cuestiones operativas, comenzamos en España, con la intención de posteriormente replicarlo en otros países.

Gracias al trabajo de todos los participantes, culminamos una primera fase en la que se obtuvieron más de dos mil preguntas, que hemos revisado, organizado y sintetizado para excluir las repeticiones o las que hacen referencia a un proceso patológico concreto no ampliable a la generalidad de los familiares.

Tras ese periodo de análisis y depuración de los resultados, estamos a punto de iniciar la segunda fase prevista

Todos los colaboradores vais a recibir la documentación necesaria para seguir adelante.


En poco tiempo, dispondremos de información suficiente para aproximarnos a saber lo que realmente desean conocer los familiares y quiénes consideran que pueden solucionar según qué dudas.

Gracias a todos por vuestra colaboración hasta el momento y gracias anticipadas por la que seguiremos manteniendo.


Este tipo de estudios no serían posibles sin la actitud colaborativa y sin la participación desinteresada de todos vosotr@s, sin otras pretensiones que mejorar la atención que prestamos en nuestras unidades.

Seguimos sumando juntos.



Coordinador del Estudio
Enfermero del Hospital Virgen de la Victoria, Málaga
Profesor Práctica Basada en Evidencias. EUE Excma. Diputación de Málaga.
Miembro del Grupo de Investigación HU-CI.

jueves, 14 de enero de 2016

Y tú: ¿qué le pides a la vida? Por Olga Rubio


Fue por estas fechas de Navidad, ya hace unos años.

Me encontraba rotando como residente de primer año en Nefrología. Como cada día la sala de diálisis estaba llena.

Habían personas de todas las edades, mayores pero también jóvenes, conectados a la máquina de diálisis.

Pasaban las horas allí conectados a la vida. Algunos se aislaban del resto y escuchaban música, otros ya se conocían y pasaban el rato charlando, otros miraban la televisión, el diario... Estaba todo cargado de cotidianidad y de rutina. De vez en cuando alguna buena noticia, algún paciente había sido trasplantado la noche anterior y ya había dejado la diálisis, por un tiempo o quizás con suerte para siempre.

De repente una urgencia.

Una persona con edema de pulmón que necesita diálisis urgente, y esos momentos que te activaban. Como residente de primer año estaba deseosa de aprender técnicas, de aplicar drogas vasoactivas, de ver casos complicados... A mí, aquella rutina cuando no pasaba nada más que la vida, me aburría.

Recuerdo que la Nefróloga se sabía los nombres de todos los pacientes, conocía a los familiares, y se interesaba por cosas personales de sus vidas. Era un pase de visita familiar, más cercano que un pase de visita estrictamente médico.

Un día pasando visita hablamos con un paciente.

Se percibía tristeza en su mirada, resignación. Ya llevaba mucho tiempo 'enganchado' a la máquina. Había sido trasplantado en una ocasión pero tuvo un rechazo y perdió el riñón. Inevitablemente en la conversación salió el tema con cierta tristeza, la Navidad... Y hablamos del momento, de la vida, de la familia... De cosas trascendentales, temas muy habituales en la sala de diálisis y hubo un momento en que se me congeló el alma y se me humedeció la mirada.

"Yo a los reyes magos este año, les pido un riñón".





Y tú: ¿qué le pides a la vida?

Dra. Olga Rubio
Médico Intensivista
Fundació Althaia Hospital Sant Joan de Déu

miércoles, 13 de enero de 2016

La soledad del intensivista, por María Rojas


Después de ver la entrevista de Alfonso Bassave a Gabi Heras (y viceversa), había mucho, mucho que reflexionar. Más que entrevista, conversación de dos seres humanos, dos profesionales hablando “a pecho descubierto” de sentimientos y emociones.

Y no ha parado de girar en mi cabeza, una idea, una palabra que se repitió en varias ocasiones durante la conversación: MIEDO. 

Por supuesto que los pacientes tienen miedo, pánico literalmente en ocasiones, y sus familias sufren muchos miedos e incertidumbres. 

Pero...¿y el Intensivista? ¿Tiene miedo el Intensivista? 

Pues si la respuesta dependiera de mí, la contestación sería: SI, y no estoy hablando de tener miedo como cualquier persona, a enfermar, a perder un ser querido o a la propia muerte. No. 

Me refiero a tener miedo en tu trabajo.

Miedo a no poder diagnosticar a tiempo a un paciente, a fallar en una técnica en un momento decisivo, a tomar una decisión incorrecta, a no haber estudiado lo suficiente de un tema,  a estar demasiado cansado una noche para darse cuenta de que surge una complicación…

De repente te ves en el centro de un “escenario”: atención inicial a un politraumatizado grave, o hemoptisis masiva, u obstrucción de vía aérea; aviso de parada cardiaca en cualquier planta del hospital.

Cuando el Intensivista acude a cualquiera de estas llamadas, llega como último recurso y escalón terapéutico: todas las miradas puestas en ti y esperando instrucciones. 

"¿Qué hacemos doctora?, ¿Vas a intubarlo? ¿Quieres una vía? ¡No detectamos tensión! ¿Avisamos a la familia?¿Cargo algún fármaco? ¡No sube la saturación! ¡Sigue sangrando! 

Miedo a no conseguir intubar al paciente, miedo a que el marcapasos no estimule, miedo a hacer un neumotórax Miedo a EQUIVOCARME.

En los hospitales comarcales, hay un solo intensivista de guardia sin más adjuntos de UCI, sin residentes de intensivos, sin Cirujano Cardiovascular, sin Neurocirujano, sin Radiólogo intervencionista, sin UCI pediátrica, sin ORL, sin Digestivo. MIEDO a no estar a la altura de las circunstancias.

Hay dos nombres, que cuando aparecen en la pantalla del busca, se te corta la respiración: Ginecólogo y Pediatra. Una Urgencia obstétrica o pediátrica, quizás son las situaciones más angustiosas para el Intensivista de guardia en un Hospital Comarcal. MIEDO a no poder hacer nada.




Pero así no se puede trabajar diréis….Y yo diría que así, no se puede casi ni vivir.

Hay que hablar de ello: no es motivo de vergüenza ni signo de debilidad. 

El MIEDO es un sentimiento necesario. 

Hay que desarrollar y aprender recursos de autocontrol, esforzarse duro para estar preparado, estudiar, entrenarse, aprender técnicas de autoayuda…Ser absolutamente sincero con uno mismo: esto es difícil a veces, muy duro en ocasiones, pero es mi trabajo, me he preparado para hacerlo, me he esforzado para estar preparado, todos confían en mí en este momento y es una de las cosas que más me gusta en el mundo.

¡SOY INTENSIVISTA!

Dra. Maria Rojas
Médico Intensivista

martes, 12 de enero de 2016

La expresión del dolor, por Candelas López


La comunicación es una herramienta fundamental de la que disponemos los profesionales de la salud y a la que no siempre le damos el valor y atención que merece.

En el caso de la valoración del dolor, la comunicación verbal con el paciente es clave, así el informe verbal o autoinforme del nivel de dolor por parte del paciente se considera el gold estándar para su valoración.

Gran parte de los pacientes que ingresan en la UCI pasan un periodo de tiempo en los que su capacidad de comunicación verbal se pierde, bien por la propia patología, nivel de sedación y/o ventilación mecánica, generándose una gran barrera para valorar el dolor.

Pero el hecho de que un paciente no pueda comunicar verbalmente el dolor que experimenta, no niega que lo esté sintiendo, debiendo asumir la presencia de dolor en pacientes no comunicativos, de igual modo que en pacientes comunicativos, ante la realización de procedimientos similares.

En los últimos años se han desarrollado herramientas basadas en la asociación de conductas como ciertas expresiones faciales o movimientos corporales y la presencia de dolor, permitiendo aproximarnos al dolor que experimentan los pacientes que no pueden comunicarse de forma verbal, pero a pesar de su conocimiento por parte de los profesionales, su uso es escaso.

Entre los motivos que se describen en la bibliografía se encuentra el exceso de tecnología, que en muchas ocasiones nos despista de la observación del paciente y de la detección de esas expresiones de dolor. La falta de tiempo, es otra de las razones por la que no nos detenemos a observar al paciente, dando prioridad a otros cuidados.

Espero que esta reflexión, nos haga pensar y concienciarnos de la importancia de detenernos unos minutos y observar al paciente para valorar si está sintiendo dolor.

La comunicación no sólo es verbal
.




Imagen tomada de: Rahu MA, Grap MJ, Cohn JF, Munro CL, Lyon DE, Sessler CN.
Facial expression as an indicator of pain in critically ill intubated adults during endotracheal suctioning. Am J Crit Care. 2013;22(5):412-22.

Candelas López
Enfermera de la UCI de Trauma y Emergencias
Hospital Universitario 12 de Octubre


sábado, 9 de enero de 2016

Proyecto HU-CI en A punto con la 2


Hola a to@s, mis queridos amigos.

Como ya muchos de vosotros sabréis, ayer se emitió en el programa de A punto con la 2 la charla que tuvimos Alfonso Bassave y yo en el Hospital Universitario de Torrejón.




Simplemente quería agradecer todos y cada uno de los mensajes y llamadas que hicieron que ayer fuera un día muy muy intenso.

Os dejo con uno de los mil feedbacks que ayer por la tarde recibí por correo electrónico, de la Dra. Olga Rubio:

"Decía Aristóteles que “los jóvenes actúan movidos por la pasión, mientras que los mayores lo hacen movidos por la razón que proporciona el tiempo y la experiencia”.

Cuál es mi sorpresa, al comprobar que una disciplina joven como la de los cuidados intensivos, ya empieza a moverse por la razón, por lo aprendido de la experiencia.

En este sentido Gabi Heras nos ha abierto los ojos y el corazón con su DESPERTAR EMOCIONAL al "Alma" y a la esencia  de las UCI. 

Lo esencial es invisible, intangible, pero debemos empezar a tomar conciencia de ello. Porque como dice Gabi, "Si te acercas suficiente tiene premio", "Te da paz"... paz espiritual. Esa que nos dejamos en casa  cada día con las prisas.

Son esas EMOCIONES que se viven en las UCI (y comparto  palabras textuales de Gabi; "Uno, no  puede NO emocionarse en la UCI”)  de las que empezamos a ser CONSCIENTES  y  gracias a eso nos volvemos más humanos, más empáticos y mejores personas.  Y estas emociones son la respuesta a la pregunta por el sentido de lo que hacemos.

En la entrevista se ha hablado de muchas ‘cosas’  H-importantes: de Emociones, de Escucha activa, RESPETO, Comunicación, Empatía... Valores de profesionalidad, de humanismo,  éticos y de EXCELENCIA que complementan los exquisitos cuidados técnicos que se dan en nuestras unidades y que en general facilitan la supervivencia de muchos  pacientes.

El reportaje  HUMANIZA e  invita a la REFLEXIÓN sobre hacia dónde debemos  ir... La Sanidad debe ir hacia el cuidado centrado en las personas, teniendo en cuenta sus valores y sus necesidades.


La  humanización  es la palanca del cambio que se está produciendo en muchas unidades de cuidados intensivos, en los profesionales, en los pacientes y en la sociedad hacia la Excelencia.

Al final del reportaje se explicitan algunas de las líneas  estratégicas  del proyecto que a modo de resumen son:  mejorar la comunicación, prevenir y tratar el desgaste profesional y remotivar a los trabajadores, el cuidado de lo intangible con la atención psicológica, flexibilidad en las visitas de los familiares, unidades de cuidados intensivos con estructuras más adaptadas a las necesidades de los pacientes y familias y hablar de la muerte con naturalidad.

Ánimo Gabi con el proyecto, que es EJEMPLAR!

Y gracias a La 2 por permitir hacer difusión de nuestra profesión y dar credibilidad al proyecto.

Y como diría Woody Allen; "Las cosas no se dicen, se hacen porque al hacerlas se dicen solas".

Humanizad vuestras UCI y vuestras vidas!".

Por si alguien aún no lo ha visto, puedes pinchar aquí para ver la entrevista.

Feliz fin de semana, y muchas gracias a tod@s.

Cambiamos juntos el Sistema. Seguimos Cuidando lo invisible.

Gabi

viernes, 8 de enero de 2016

Los códigos están de moda, pero reflexionar es urgente...por Olga Rubio


Código sepsis, código ictus, código politraumatismo, código infarto....


Empieza la cuenta atrás, ¡el tiempo es vida!. Y el reloj es nuestro peor enemigo, nuestra opresión. Nos encorseta en la rigidez de un protocolo, en una rapidez que paraliza la reflexión, en una anulación del pensar y del sentir humano.

Dejamos de ser médicos, profesionales y nos volvemos máquinas de protocolos. 






Y yo lo comprendo... La sanidad es insostenible y debemos buscar las formas de ser más eficientes. 

Los códigos y protocolos son una herramienta de gestión muy potente para disminuir la variabilidad, para asegurar la mejor asistencia para la mayoría de pacientes ( disminuir la mortalidad en el infarto, en el ictus).

Pero todas las acciones tienen daños colaterales inesperado: sobrediagnósticos, falsos positivos, sobretratamiento.

En el artículo recientemente publicado en Mayo Clinic Proceedings Agressive mesures to decrease "door to baloom" time and incidence of unnecessary cardiac resuscitation : potencial risks and role of quality improvement" ponen en evidencia que una estrategia que pretende ser beneficiosa para todo tiene efectos colaterales

Aquí es donde yo me pregunto, ¿es ético asumir esos daños colaterales por el bien de la mayoría de la población? ¿No entran en conflicto la beneficencia y justicia a nivel poblacional con el principio de no maleficencia a nivel individual? ¿Está el profesional sanitario dispuesto a asumir estos efectos colaterales?.

Probablemente si lo miráramos desde la perspectiva de la macrogestión contestaríamos que sí, que es del todo lícito, por la magnitud de la beneficencia. Pero si lo miramos desde la perspectiva de la microgestión, o sea desde el profesional de a pie, contestaríamos que no, que no estamos dispuestos a asumir que a nuestro paciente, ese que está a nuestro cargo y delante nuestro, va a sufrir ese efecto colateral evitable... Porque los profesionales tenemos en nuestro código ético y deontológico, ¡primum non nocere!

Yo no soy contraria a los códigos ni a las estrategias de gestión sanitaria: pienso que son muy útiles y que bien hechas y planeadas son de gran valor. Pero si soy contraria a la falta de reflexión, a la falta de autonomía del profesional, a la falta de individualización, a la despersonalización... 

Y eso no está en los protocolos, eso es innato a la profesionalidad y al profesionalismo. Valores importantes ( y en crisis) de nuestra profesión. 

Se deben evaluar las estrategias, e implementar las mejoras necesarias para minimizar esos "efectos colaterales" .

Compañer@s: en épocas de gestión la reflexión, la evaluación de la calidad y el profesionalismo son urgentes.