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sábado, 27 de febrero de 2016

El coste de sobrevivir a la UCI


Hola a tod@s, mis queridos amigos.
 
Gracias a Vicente Gómez, volvemos a hablar del síndrome post-UCI (PICS en inglés) tras un artículo publicado en MEDPAGETODAY.
 
 
 
 
Maurene Harvey es enfermera y fue la primera en ser presidenta de la Sociedad Americana de Cuidados Intensivos en 2002. Mi reflexión siempre es la misma: ¿por qué en España tenemos dos sociedades, una de Medicina y otra de Enfermería Intensiva?. Ahí lo dejo.
 
Hace poco compartimos un excelente artículo suyo del que volvió a hablar en el reciente congreso de la SCCM. Sigue haciendo visible lo invisible.
 
Reducir el número de pacientes con síndrome post-UCI y aumentar la conciencia sobre sus consecuencias es una prioridad de las iniciativas THRIVE de la SCCM.
 
3 de cada 4 pacientes que reciben ventilación mecánica tienen dificultades para sus actividades cotidianas un año después, y el 95% que tiene debilidad adquirida en la UCI siguen teniendo problemas relacionados con su estancia hospitalaria de 2 a 5 años después.
 
Por lo tanto, los pacientes de UCI necesitan un seguimiento específico para su recuperación, y esto se comienza a hacer en muchos países. Harvey señala 4 estrategias que se están implementando en EE.UU, pero aún con poca investigación al respecto:
 
1. Reducir los días de ventilación mecánica y estancia en UCI.
2. Reducir sedación profunda y delirio.
3. Reducir la incidencia de sepsis, distrés respiratorio, hipo/hiperglucémia e hipoxia.
4. Promover la movilización precoz durante la estancia en UCI.
 
Por otro lado, la intervención psicológica precoz también tiene impacto en la incidencia de síndrome de estrés post-traumático: counselling, manejo del estrés y habilidades de afrontamiento han demostrado ser útiles para reducir su aparición.
 
Incluso actividades muy simples como promover el sueño de calidad, disminuir el ruido, ajustar la temperatura de las habitaciones o el hecho que los pacientes tengan acceso a sus gafas o a sus audífonos tienen impacto sobre el PICS.
 
"Ahora que empezamos a darnos cuenta de que esto existe,  no podemos no hacer nada".
 
Y tú, ¿qué puedes hacer en tu HU-CI?
 
Feliz fin de semana,
Gabi
 

viernes, 26 de febrero de 2016

La H también en Venezuela


Hola a tod@s, mis queridos amigos.

Nos llegan muy buenas noticias una vez más, esta vez desde Venezuela. A pesar de las dificultades, la humanización de los cuidados intensivos se extiende sin freno. 

Enfermeros especialistas en cuidados intensivos del Hospital Dr. Patrocinio Peñuela Ruiz de San Cristóbal-Táchira, motivados por el proyecto HU-CI, comenzaron su andadura con una actividad de musicoterapia. 


Los profesionales encargados de llevar esta iniciativa, los licenciados Francisco León, Yohana Pedraza y Leandro Duque con el permiso de la institución y el apoyo de la jefe de servicio Dra. Evelin Castellanos, desarrollaron la siguiente actividad: 


Un duo de músicos tocaron para pacientes con miastenia gravis y porfiria en la unidad, notando cambios favorables en las constantes vitales, llevando un poco de alivio y relajación a estos pacientes. Colocamos a un familiar con cada paciente y tocaron música instrumental venezolana, con tonalidades no muy agudas y no inquietante.



Se midieron las constantes vitales al inicio de la actividad, durante y al final, y notamos que hubo cambios significativos favorables en la disminución de la frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, y tensión arterial. Aunado a eso, el familiar de cada paciente estaba a su lado acariciándolo y junto al sonido musical logramos disminuir la ansiedad de los pacientes. La actividad fue todo un éxito.




Desde aquí, celebramos estas pequeñas grandes aventuras que sirven poco a poco para cambiar la manera de hacer. Porque entre tod@s estamos consiguiendo convertir las UCI en lugares más amables. 

¡Muchas gracias amig@s! 

Feliz Viernes,
Gabi

jueves, 25 de febrero de 2016

¿Cuestión de matrícula?


A lo largo de los años he coincidido con compañeros en distintas UCI, y todos hemos visto las necesidades que tiene el sistema. Siguen pasando los años, y siguen pasando las mismas cosas. Y como en todo, hay parte que depende del Sistema y hay parte que depende de según con qué ojos mires.

Hace 36 horas estaba de guardia, y por la noche recibí una llamada de la Coordinadora de SUMMA 112 que solicitaba cama para un paciente. En el momento actual, el aforo en las UCI de Madrid está al completo como corresponde al invierno, y llevaban más de 1 hora intentando encontrarle hueco a un paciente y 6 UCI habían desestimado su ingreso. En mi UCI quedaban 2 huecos, y tenía dos pacientes pendientes de ingresar por diferentes procedimientos, con lo que estaba cerca de la ocupación plena.

Me contaron que se trataba de un paciente intubado, así que no había mucho de que hablar: necesitaba cama así que le dije que lo trajeran, y ya veríamos cómo nos apañaríamos. Me sorprendió mucho la respuesta: "Gracias Doctor, no sabe lo mucho que ha costado".

Le pregunté si sabía algo más del paciente, y me comentó que tenía esclerosis lateral amiotrófica (E.L.A). Quizás en ese momento pude entender mejor el porqué le había costado tanto encontrar un hueco. "Sé que no tiene muy buena "matrícula", pero igualmente necesita ser atendido y evaluar si realmente era susceptible de ser conectado a ventilación mecánica". Conozco perfectamente el trabajo en Emergencias, y sé que es muy difícil evaluar las cosas de forma global en el domicilio y que la situación de gravedad lleva a hacer, así que bajo ese foco, cualquier actuación se comprende y se respeta. 

En cualquier caso, la primera reflexión es obvia: deberíamos evaluar a las personas y sus necesidades, no sus antecedentes.






Me entristecía imaginar al paciente dando vueltas por Madrid en una UVI móvil, pendiente de que algún castillo abriera sus puertas. ¿Y si fuera alguien de tu familia?.

Por otro lado, se me ocurren varias de esas necesidades a raíz de este caso:

- ¿Por qué no hay UCI en Madrid para los pacientes que tienen fracasos mono-orgánicos?. Muchos pacientes prolongan sus ingresos y consumimos recursos cuando realmente pocos cuidados intensivos necesitan. Esas UCI que se encarguen de los pacientes que solo requieren ventilación mecánica y rehabilitación. ¿Por qué no las creamos ya, si todos pensamos que son necesarias?. Sería una manera de prevenir también el síndrome post-UCI, que quizás tiene mucha menos prensa que el ébola pero es mucho más democrático y afecta a muchísimas más personas en nuestro medio.

- Los intensivistas seguimos centrados en el resultado, no en el proceso. Cuando hablé con la familia del paciente, era evidente que la situación de enfermedad del paciente era terminal, no querían que recibieran medidas intervencionistas y sólo querían poder acompañarle en el caso de que fuera a fallecer. Estuvimos hablando de voluntades anticipadas y de la muerte, y con una tranquilidad admirable, uno se da cuenta de que escuchando y hablando, las personas somos muy razonables. Nos sigue costando acercarnos a la muerte, seguimos pensando que salvamos vidas.



Con todo hablado, con calma y tranquilidad, al paciente se le retiró la ventilación mecánica ayer. Progresivamente dejó de respirar y falleció. Estuvo acompañado por su familia en todo momento, que era su deseo y lo que realmente se podía hacer. Porque morir bien importa, y mucho.

¿Realmente era una cuestión de matrícula?

Feliz Jueves,
Gabi

Pd: Con todo mi respeto y admiración, para la Coordinadora de SUMMA 112

miércoles, 24 de febrero de 2016

La frontera, por Raquel Nieto


99 días


Cuando estamos en la UCI, da igual en que hospital, pensamos en la subida a planta como el gran viaje, siempre la subida, aunque estemos en el mismo piso o alguna planta por encima. El pensamiento, de manera voluntariosa, nos indica que la salida está siempre arriba, en lo alto, donde hay ventanas que dan paso al sol.

Porque dudamos muchas veces, a causa de la ausencia de luz natural o de la dificultad que tiene el día para entrar a través de tanta máquina y tanto trasiego que hay siempre en la UCI.
 
Subir a planta, es el gran deseo de todos, el viaje de la vuelta al mundo, porque volvemos, regresamos no sabemos muy bien de donde. Tenemos la sensación de estar en habitación ajena con la maleta a medio hacer a los pies de la cama.
 
Cada día esperamos en la frontera a que validen nuestro pasaporte preparados para cruzar, los nervios hacen que temblemos un poco cuando se abre la aduana y el eficaz responsable y sus ayudantes, empiezan su inspección. Estiramos el cuello, sonreímos, esperamos que esta vez sea la buena, y así, cada día es el mismo y a la vez diferente en la frontera.


Nos peinamos y nos vestimos con nuestras mejores ropas, o eso creemos, pues los espejos se olvidaron y solo tenemos los ojos del compañero para verificar nuestra presencia.
 
Queremos escuchar nuestro nombre, alto y claro, sin dudas y dar un paso al frente, empezar al otro lado, continuar con nuestra vuelta al mundo.
 

martes, 23 de febrero de 2016

Una gran HU-CI para los niños, por Mónica Ferrero


La Fundación Aladina comenzó su andadura en 2005.

Es una organización independiente que proporciona apoyo material, psicológico y emocional a niños, adolescentes y sus familias.  Realizan proyectos en diferentes hospitales como: Hospital Gregorio Marañon (Madrid), Hospital Cruces (Vizcaya), Hospital Vall d´Hebron (Barcelona), Hospital de Getafe (Madrid) y Hospital Niño Jesús (Madrid) siendo este su centro de referencia.

En el Hospital Niño Jesús (HNJ), han creado el centro Maktub de trasplante de médula ósea, en el que en los dos primeros años de funcionamiento se han realizado más de 108 trasplantes de médula ósea. 




Además han realizado numerosas obras en el HNJ, entre ellas mejoras para la UCI: instalación de wi-fi, reforma de la salas de enfermería y renovación del mobiliario de los boxes de la unidad.

Ahora están inmersos en su mayor proyecto: la reforma de la UCI pediátrica, un referente nacional ya que es la que trata más niños oncológicos graves de todo el país. Este ambicioso proyecto pretende dotar a la unidad de la mejor tecnología y crear un ambiente en el que se prime el mejor ánimo para los niños y sus familias.

Será la UCI Aladina-Juan Casado. Juan Casado es ex jefe de servicio de cuidados intensivos durante mas de 30 años y en sus propias palabras, la obra es imprescindible.

La nueva UCI tendrá:

  - 14 puestos-camas equipados para cuidados intensivos.
  - 14 brazos robóticos.
  - 7 puestos simples y 1 doble para politraumatismos.
  - 6 boxes de aislamiento.
  - Control de iluminación natural y artificial,
  - Central de vigilancia de enfermería.
  - Sistemas de eficiencia energética y confort acústico.
  - Sala de descanso de enfermeras.
  - Almacén de equipamiento y cuartos de servicio limpio, sucio y de lencería, y habitación para residente con baño propio.




Sin duda un proyecto maravilloso, ya que se inspira en una formula muy sólida y completa:

El entorno amable y humano + la mejor tecnología + = éxito

Éxito, porque se está contando con los mejores medios técnicos, porque se está primado el bienestar de los niños proporcionando el adecuado confort térmico, acústico y lumínico (factores que hay que cuidar para crear un ambiente adecuado y amable), porque la unidad va a contar con luz natural, elemento fundamental para no alterar el ritmo circadiano de los pequeños pacientes, familias y personal sanitario y porque al ver la luz solar los pequeños no tendrán la sensación de estar encerrados.

Porque también se ha tenido muy en cuenta al personal sanitario y su rutina de trabajo con la planificación de una central de vigilancia, salas de descanso y espacios que faciliten la logística habitual de la unidad.




En definitiva una HU-CI planteada para que los niños estén y se sientan lo mejor posible, dónde tan importante es tratar a las personas como que se encuentren en un entorno amable y humano, y que también facilita los espacios de trabajo y descanso de los trabajadores. Un proyecto muy completo donde se ha pensado en todas las personas que interactuaran en la unidad: pequeños pacientes, familia y personal sanitario. Se ve que ha habido dialogo por parte de todos los implicados en el proyecto.

Fundación Aladina: ¡Enhorabuena por este gran proyecto!. Estamos deseando ver materializado esta gran HU-CI para los más pequeños.

Saludos,
Interiorista en lab In Action

sábado, 20 de febrero de 2016

Del paternalismo al cibernalismo sin pasar por la autonomía de la voluntad. Por Félix Martín.

 
Chiquillo de 15 años. Ciclomotor. No está invitado el casco. Pues eso, lo inevitable; ingreso en UCI por traumatismo cráneo-encefálico. Padres en vías de separación. Reproches previos en sala de familiares. Visitas separadas por decisión de las partes.

Nuestro paciente mantiene durante 24 horas marcada somnolencia. El porrazo ha sido grande y con repercusión parenquimatosa. A las 48 horas sus lesiones cerebrales no han progresado y ya mantiene un estado de alerta. Reclama lo que le conecta al mundo, con esa dependencia cibernética de la que aún no hemos reparado que conculca de forma rotunda nuestra AUTONOMÍA personal (la que pretendamos tener o creer que hayamos tenido en alguna ocasión).
 
Reclama el bendito móvil.
 
 
 

No deja descansar al “cacharrito” un solo instante; noticias, whatsapp, música, hasta lo usa de mando a distancia de la tele. Pero, al cuarto día, llega un momento fatal. Comienza a llorar desconsoladamente en una de estas incesantes manipulaciones. Posteriormente conozco que su chica (precocidad obvia), le ha regañado y le dice que ASÍ no le quiere. El chico empeora, sus lesiones progresan y se acaba trasladando a nuestra neuro-UCI de referencia.

Ella, su chica, sin saberlo, y lo digo porque con esa edad se está para otras cosas, ha llegado al planteamiento de un problema fundamental de la Ética: LA RESPONSABILIDAD MORAL. La moral tiene por ámbito las acciones (y pasiones) humanas. Y solo es acción moral merecedora de elogio o reproche aquella que es VOLUNTARIA. Y la voluntad comprende el concepto de ELECCIÓN a la que nos conduce una DELIBERACIÓN previa. En la “Ética Nicomacea” (concretamente en su libro III) a la AUTONOMÍA se le considera “libre albedrío” (albedrío: potestad de obrar por reflexión y ELECCIÓN).

Me niego en acabar sin final feliz.
 
Y os cuento cuatro. Al segundo día de visitas diarias los padres accedieron a hacerlo juntos. El día que se traslado al chiquillo, percibí miradas de complacencia y complicidad entre los padres que no existían el primer día. El chiquillo mejoró tras su estancia en nuestra neuro-UCI de referencia. Y conocí a su chica; apuntaba muy buenas maneras.

Gracias.

Félix José Martín Gallardo.

jueves, 18 de febrero de 2016

II Jornadas de Humanización de los Cuidados Intensivos


Hola a tod@s, mis queridos amig@s:

Como ya sabéis y después del
éxito del año pasado, Proyecto HU-CI y el Centro de Humanización de la Salud organizarán en Barcelona las II Jornadas de Humanización de los Cuidados Intensivos.




Esta vez, las jornadas tendrán lugar los días 26 y 27 de Mayo y la sede será el Espai Pujades 350 (gracias a las excelentes gestiones del Col·legi Oficial d’Infermeres i Infermers de Barcelona), y nos hemos marcado el reto de doblar la asistencia: queremos llegar a las 300 personas. ¡Así que marcad en rojo vuestras agendas ya!.

Como el año pasado, solicitaremos los avales científicos a
SEMICYUC, SEEIUC, SECA y a la SOCMIC, y buscaremos acreditación de alguna Universidad, entre otras la Universidad de Pacientes.

Queremos que se conviertan en un foro abierto no solo para profesionales, sino también para expacientes, familiares y estudiantes, puesto que la humanización de los cuidados es de interés general. Y queremos que la HU-CI sea el motor de cambio en el que se apoyen el resto de los sectores sanitarios, hacia la consecución de una revolución de todo el sistema.

Como hay mucho que hacer, os pedimos que os pongáis en contacto con nosotros (gabihache@hotmail.com) antes del 26 de Febrero para enviar propuestas de temas y ponentes, ya que cerraremos el programa cuanto antes.

Os anticipo que el pre-programa es incluso mejor que el año pasado, con figuras reconocidas a nivel nacional y temas apasionantes, y contaremos también con talleres prácticos y cursos presenciales pre-jornadas.

Estamos preparando un dossier de prensa para conseguir colaboraciones y patrocinadores, así que todo aquel que tenga ideas sobre qué empresas pudieran estar interesados en las Jornadas, que también nos lo haga saber. A mayor colaboración, más bajo será el precio de inscripción y os aseguro que será muy competitivo para que nadie se lo pierda.

Entre tod@s, haremos que las Jornadas sean un punto de encuentro para las personas, independientemente de su condición. Un foro de escucha y un espacio donde el centro seamos los seres humanos: personas enfermas, sus familias y los profesionales.

Seguimos apostando por la REVOLUCIÓN social desde la Sanidad.

La del siglo XXI está centrada en las personas.

Feliz Viernes,
Gabi

Participa en el estudio ANDES: Ansiedad, Depresión, Estrés


Hola a tod@s, mis queridos amigos.

Desde parte del equipo médico y docente de la Unidad de Cuidados Intensivos del Instituto Autónomo Hospital Universitarios de Los Andes en Mérida (Venezuela), la Dra. Adriana Delgado y colaboradores nos invitan a participar en el estudio ANDES.



La depresión y la ansiedad son trastornos del estado del ánimo que se pueden presentar en los trabajadores de la salud. Al igual que el estrés, afectan los resultados organizacionales, provocando un aumento del ausentismo laboral, antagonismo entre los empleados, falta de compromiso con la organización, insatisfacción en el trabajo y conflictos interpersonales.

El ejercicio de la profesión de la medicina lleva consigo gran responsabilidad sobre la vida, salud y cuidado de otras personas. Los resultados de diferentes estudios muestran que trabajar a diario en contacto con el sufrimiento y la muerte, en un ambiente con numerosas demandas, puede tener consecuencias sobre la salud mental de los profesionales.

El estudio de la medicina crítica es una rama bien definida que ha emergido durante las últimas décadas como una especialidad multidisciplinaria unida al resto de las especialidades tanto médicas como quirúrgicas, constituida sobre una base amplia de conocimientos, cuya finalidad fundamental consiste en mantener las funciones vitales del paciente grave a través de la prevención, diagnóstico y tratamiento de los estados fisiopatológicos agudos que lo ponen en peligro. La Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) es considerada un lugar estresante para los médicos adscritos a ella; esto se debe a que el cuidado de los pacientes se asocia a situaciones profesionales y éticas que requieren la toma de decisiones rápidas y difíciles que con frecuencia generan sentimientos de frustración depresión y agresividad, afectando todo esto su desempeño laboral e incluso su calidad de vida.

Considerando que existe un vacío de información en cuanto presencia de síntomas afectivos en profesionales de la salud en general y el creciente número de personal sanitario que demanda atención médica de este tipo, es imprescindible dirigir el interés a la evaluación de los factores que inciden en la salud mental de profesionales que atienden a pacientes en estado crítico.

Tener conocimiento sobre su salud facilitará el establecimiento de acciones que reduzcan estos padecimientos, contribuyendo así a un desempeño eficiente en sus labores y a un mejor funcionamiento de la organización a la que pertenecen.     

El postgrado de Terapia Intensiva y Medicina Critica a través de la Unidad de Cuidados Intensivos “Dr. Fernando Gabaldón” de la Universidad de Los Andes, en Mérida (Venezuela) lleva la iniciativa multidisciplinaria de un estudio no experimental, descriptivo, correlacional y multicéntrico, para determinar la frecuencia de síntomas de depresión, ansiedad y estrés en médicos que trabajan en cuidados intensivos involucrando personal de salud activo en UCI nacionales e internacionales. A través de una encuesta electrónica anónima, le invitamos a aportar datos para logra un análisis minucioso de esta investigación.

Nos comprometemos de antemano a hacer llegar la versión final de sus resultados al culminar el estudio y le invitamos a hacer llegar este mail entre médicos de su servicio, a fines de aumentar los participantes de la investigación.  


Desde aquí nos sumamos a la difusión y la cooperación internacional en iniciativas tan necesarias como la que nos proponen los amigos de esta HU-CI de Venezuela.
Feliz Jueves,
Gabi

miércoles, 17 de febrero de 2016

Código "Atención al final de la vida": ¿es posible?. Por Olga Rubio


El día 4 de Febrero se celebró en Cataluña la XI Jornada de expertos de la Societat Catalana de Medicina Intensiva i Critica (SOCMIC) sobre el tema atención al final de la vida.



 
De esta jornada me surgieron varias reflexiones. 

1. Existe interés creciente por MEJORAR el cuidado, actitudes y competencias por parte de los profesionales que atienden a pacientes en estas situaciones (el Dr. Francisco Fernández nos puso en antecedentes): ¡APROVECHÉMOSLO!. 

También nos recordó el Dr. Marius Morlans la responsabilidad que tienen las organizaciones en la buena atención al final de la vida: ¡IMPLIQUÉMONOS!. 

2. Existe un marco legal y normativo claro y definido que a modo de paraguas regula lo ‘correcto’ al final de la vida ( la Dra. Itziar de Lecuona hizo una magnífica exposición despertándonos): ¡CONOZCÁMOSLO!. 

3. Hemos comprendido la necesidad de integrar los cuidados paliativos en nuestras UCI a manos del Dr. Francisco Baigorri. ¿Lo estáis implementando? Si la respuesta es no, preguntaros porque no lo hacéis todavía: ¡PONGAMOS UN EXPERTO EN PALIATIVOS EN LA UCI!. 

4. Hemos comprendido que el trabajo en equipo multidisciplinar centrado en la persona y en la familia, y haciendo participar a ENFERMERÍA (excelente la charla sobre soporte emocional que hizo la Sra. Montse Busquets); a atención primaria, otros especialistas... es el FUTURO: ¡TRABAJEMOS EN EQUIPO!. 

5. Hemos comprendido que el final de la vida tiene la misma IMPORTANCIA que otros procesos, y como tal nos gustaría crear el “Código Atención al final de la vida”, en el que el tiempo es alivio, y donde expertos del cuidado al final de la vida detecten y atiendan no solo a pacientes y familias, si no apoyen a los profesionales y se enfoquen en el confort, los cuidados y la mejoría de la calidad de vida. Adecuar el tratamiento y cambiar el objetivo para evitar alargar la agonía y el sufrimiento también es nuestro DEBER PROFESIONAL (como nos lo recordó el Dr. Josep Teres): ¡HAGÁMOSLO!. 

6. Hemos aprendido que el nuevo paradigma no es el paternalismo, ni el autonomismo... Sino la TOMA DE DECISIONES COMPARTIDA, donde el profesional COMUNICA información de forma honesta, veraz, sensible y adecuada (que no es lo mismo que INFORMA como nos recordó la Dra. Assumpta Ricart). Hemos de FACILITAR la toma de decisiones PARTICIPATIVA del paciente y familias teniendo en cuenta sus valores, sus circunstancias, su opinión: ¡COMUNIQUEMOS BIEN, ESCUCHEMOS Y RESPETEMOS!.

Mucho por aprender, mucho por reflexionar, mucho por cuidar, como pusieron de manifiesto el Dr. Lluis Cabré y el Dr. Salvador Armengol y el público en el debate de casos clínicos. ¡ES POSIBLE!.

Una pequeña acción de mejora, es el primer paso. Recordar que "solo somos una gota en el mar, pero el mar sería menos sin esa gota". Todos somos importantes desde nuestras posiciones para poder hacer algo para MEJORAR EL CUIDADO DEL FINAL DE LA VIDA.

Médico Intensivista

martes, 16 de febrero de 2016

El poder de la voluntad


Hola a tod@s, mis queridos amigos.

De vuelta a España tras la aventura vivida en Santa Cruz de la Sierra con José Manuel Velasco. Tantos sentimientos como estrellas en el cielo, tanta admiración y tanto respeto que no caben en mi corazón.

No es casual: hoy cumple este espacio 2 años y toca mirar atrás.

Volver al lugar donde decidí que sería Intensivista hace ya casi 16 años ha sido increíble para mi. Ver a los amigos, recibir ese trato generoso y amable de las personas que tienen escasos recursos y maravillarme de su capacidad de escucha, con atención y sin prejuicios. Simplemente me conmueve. 

Y como veis, el tiempo vuela.



Durante 3 días celebramos el I Simposio Internacional Humanizando los Servicios de Salud en Bolivia, con más de 600 personas de asistencia a las 12 charlas que impartimos por diferentes hospitales de la ciudad y en el Colegio Médico. 

Nos volvemos con mucho más de lo que llevamos. Una lección de humildad como decía Jose, de la importancia del poder de la voluntad y de amor hacia la profesión. Y la certeza de que queda mucho por hacer, y que es responsabilidad de todos.


Muchas cosas siguen exactamente igual que las dejé. Las condiciones económicas y sociales de Bolivia no son como las percibimos desde España, y basta con sentarse un rato a tomar un jugo con las personas que allí viven para darse cuenta de lo difícil que debe ser para ellos. Expectativa de vida de 63 años, casi 5 hijos por mujer de media y una renta básica de 200 dólares. Santa Cruz creció por 3, pero las camas hospitalarias siguen siendo las mismas: la inversión en salud y educación ha sido mínima en estos 16 años. La mente se abre cuando se conocen más realidades.

Aún así, no le pierden la cara a la vida. No se fustigan, se lamentan lo justo y se ponen manos a la obra. Porque aceptan con humildad que se puede hacer de las Terapias Intensivas lugares más amables para todos.

Llegarán frutos, de eso estamos seguros. De momento, la creación del grupo en Facebook Humanizando la Salud Bolivia además del Centro Boliviano de Humanización de los Servicios de Salud (CBHSS), que se encargará de crear diferentes comisiones en los hospitales para ejecutar las acciones de mejora correspondientes y con el que mantendremos una relación estrechísima y fluida.

De todo corazón, muchas gracias a mi hermano y maestro Alex Castelo, a Iracema Justiniano y a José Luis Prieto por hacernos sentir como en casa. 

Y muchas gracias a mi compañero de viaje, que seguro volvió con la sonrisa puesta que te regala América Latina, por sus lugares y sus gentes. Y con la satisfacción de haber hecho un excelente trabajo, nos tomamos un respiro antes de volver. 


Si en Bolivia pueden pararse a pensar, no me cabe duda de que se puede hacer en cualquier lugar del mundo. 

Solo hay que dejarse llevar por el poder de la voluntad, y tener la actitud adecuada. La revolución del cuidado de lo Invisible ha llegado a América Latina para quedarse.

Juntos sumamos más. Seguimos.

Feliz Martes,
Gabi

sábado, 6 de febrero de 2016

Cuidar bien, ya...y después


Hola a tod@s, mis queridos amigos.

A punto de poner rumbo a Santa Cruz de la Sierra, por lo que este espacio permanecerá en pausa la próxima semana. 

Pero antes, nos gustaría compartir con vosotros unos cuantos enlaces que serán de vuestro interés sobre el síndrome postcuidados intensivos (PICS en Inglés).





Para no perderse, el post de Oliver Flower en Intensive Care Network (una de mis webs favoritas). Una información muy seleccionada donde destaca la presentación del Dr. Jackson, del grupo de investigación de la Universidad de Vanderbilt.


Y para convencerse, el reciente artículo publicado en Critical Care Medicine: Síndrome postcuidados intensivos: cuidar bien, ya... y después.

Feliz fin de semana, 
Gabi

viernes, 5 de febrero de 2016

En todos lados cuecen habas


Hola a tod@s, mis queridos amigos.

Empezaba la semana José Manuel Gómez García hablando del burnout de los profesionales de intensivos, y comentaba que por desgracia, los datos de incidencia en España son desconocidos.

Recupero hoy este artículo de la Dra. Carla Teixeira, del Departamento de Anestesia, Cuidados Intensivos y Urgencias del
Hospital de Santo António do Centro Hospitalar do Porto y a quien tuve la suerte de conocer en las pasadas Jornadas da Medicina Intensiva de Primavera.

Publicado en BMC Anesthesiology,
su artículo bucea en la prevalencia y los factores de riesgo mediante un estudio multicéntrico en 10 UCI de Portugal, con la participación de 300 profesionales (218 enfermeras y 82 médicos). Puedes descargar aquí el PDF de libre acceso.

La tasa de burnout entre los profesionales portugueses fue del 31%, sin diferencias entre médicos y enfermeras. En su estudio, las mujeres tenían riesgo mayor de padecer el síndrome.

A más burnout, mayores fueron los conflictos y dificultades éticas sobre la retirada de medidas de soporte. Se identificaron los contratos temporales como factor de riesgo para estar quemado.

Por el contrario, trabajar para otro servicio de la misma institución de salud actúa como un factor protector.
 



Desde Proyecto HU-CI, pensamos que lo primero que hay que hacer con respecto a este síndrome devastador es hacerlo visible para poder diagnosticarlo. Por supuesto coincidimos con nuestros amigos portugueses en la importancia de programas de prevención y de intervención para evitarlo y reducir su incidencia.
 
Este trabajo ha de ser considerado una prioridad y promovido por la administración y los responsables de los servicios y los hospitales.

No estamos diciendo nada nuevo: de hecho, este artículo fue
el tercero en aparecer en este blog, hace casi dos años.
 
Sigamos haciendo visible lo invisible. Es cosa de todos.
 
Feliz Viernes,
Gabi

jueves, 4 de febrero de 2016

¿Qué es CUDECA?, por Félix Martin

 
En 1991, una de las muchas residentes extranjeras que viven en la Costa del Sol (Málaga. España), Mrs Joan Hunt, junto a otros compatriotas británicos, contemplan la posibilidad de ayudar a personas que, buscando la benignidad de nuestro clima, deciden acabar sus días rodeados de todo aquello que han anhelado y que por motivo de una enfermedad terminal, no culminan como habían soñado. 

Desde entonces hasta ahora, con dedicación, esfuerzo, entusiasmo y tesón, más de 9.000 personas han sido atendidas desde 1992.

Todo ello con recursos propios y sin pedir contraprestación alguna por esos servicios. Os quiero presentar de una Fundación destinada al desarrollo del cuidado del cáncer:
CUDECA.

 
 

Su objetivo fundamental:

"Convertir el proceso de morir en un proceso de vida. Aunque no podemos añadir días a la vida, queremos añadir vida a los días, a través de nuestra “forma especial de cuidar...”

Puedes revisar su
Misión, Visión y Valores, así cómo su blog para profesionales. Cumplen con excelencia una labor asistencial directa y otra de formación continuada.

Y ahí está Marisa.

Cuando Marisa y yo estudiábamos la carrera en nuestra querida Málaga, hace algún tiempo, siempre me llamó la atención de ella dos particularidades: el tono mesurado de su trato con un tesón monacal y su pelirrojo fototipo.

Algo mas de una treintena de años después, tanto su tesón, como los de otros muchos abnegados, y su pelo rojo, no han cambiado, logrando dar vida hasta el último momento, en que esta, deja de serlo. 





Gracias.

Félix José Martín Gallardo.
swx20088@gmail.com

miércoles, 3 de febrero de 2016

Gracias


Hola a tod@s, mis queridos amigos.

Hace poco escribí una carta a la familia de uno de mis pacientes, que lamentablemente falleció a pesar de todo.

Es curiosa la vida y cómo parece que todos estamos conectados de una manera u otra, porque parece como si me hubiera llegado la respuesta a aquella carta.

Ayer vino a verme el marido de Eva, una mujer de 41 años de edad que ingresé en la UCI la semana pasada.

Avisaron desde Urgencias porque a pesar de haberla realizado analíticas y pruebas, no sabían lo que tenía pero no pintaba bien. Cuando fuimos a verla apenas podía respirar y estaba en fracaso multiorgánico: hemodinámico, renal, respiratorio, coagulopatía, trombocitopenia y acidosis láctica.

La ingresamos en la UCI y al rehistoriarla y escucharla, la diagnosticamos.

Le expliqué a José (su esposo) que tenía que ir a cirugía urgente porque si no controlábamos la causa no sobreviviría. Estaba en situación de riesgo vital. Aturdido, entendió perfectamente la situación.

El hecho es que con todo esto, el tratamiento antibiótico y todo el soporte orgánico, Eva se curó. Cuando el lunes llegué a la UCI estaba respirando por sí sola, y lo primero que me dijo al verme con una sonrisa enorme fue: "Gracias por salvarme la vida."

Estas palabras simples, te conectan de forma instantánea. Uno se siente en consonancia con este trabajo tan duro y tan increíble al mismo tiempo.

Siempre he pensado por qué esto sucede en contadas ocasiones. ¿Por qué vienen a vernos tan poco a la UCI?. Personalmente, me encanta ver a los pacientes vestidos de calle. Para mí es un regalo.

Creo que muchos pacientes y muchas familias no son conscientes del todo de lo cerca que están de morir. Otras veces, pienso que la experiencia es tan difícil para ellos que no quieren recordar su estancia con nosotros.

Pero, por otro lado, siento que si esto ocurriera más a menudo, no habría un solo profesional con su vocación oxidada. Estimados amigos, esto también es cuidar al cuidador.




José entró en la UCI con una caja de bombones y esta tarjeta. "Nunca podré agradecerte lo que hiciste por ella y por toda la familia." Lo hicimos como equipo, todos juntos a su servicio, porque es nuestro trabajo.

Un trabajo que también puede ser redondo y maravilloso, pero que nos cuesta verlo todos los días.

Nos dimos un abrazo de esos que dejan huella para siempre. Y fuimos juntos a ver cómo estaba Eva.

Al final del día, recibí otro mensaje: un video de sus dos hijas dándome las gracias por el cuidado de su madre.

Al final del día les di las gracias. Me hicieron sentir en completa armonía con mi elección en la vida.

Y eso no tiene precio.

Feliz Miércoles
Gabi

martes, 2 de febrero de 2016

La cosa está que arde, por José Manuel Gómez


Hace tiempo que “estar quemado” en el trabajo puede pasar de ser una expresión coloquial a convertirse en un problema de gran envergadura. 
 
Los índices de desgaste profesional (o Burnout) en el colectivo sanitario están llegando a niveles francamente preocupantes, y muy probablemente seamos los que nos dedicamos a los cuidados intensivos, los que estemos más expuestos a sufrir el síndrome, o al menos alguno de sus síntomas, y padecer sus nefastas consecuencias, no solo para nosotros mismos, sino también para pacientes, compañeros y para el sistema de atención sanitaria. 

En una reciente publicación en Medscape, han sido los intensivistas de Estados Unidos los médicos con mayor índice de Burnout del país. Y lo más alarmante es el devastador dato de incidencia, un 55%, una cifra que pone los pelos de punta.



En España, por desgracia, no disponemos de estudios de este tipo y menos aún con carácter anual. El último de los estudios que se realizaron en nuestro país fue de pequeña envergadura, en el 2008, en un solo hospital de Madrid, y arrojó datos de incidencia de en torno al 15%. 

¿Podemos estar ahora acercándonos a unos datos parecidos a los de EEUU? Sinceramente, no me parece probable, pero sin duda, lo que no se mide, no existe, y eso nos lleva a engaño. A no tomar conciencia de un problema que si no atajamos pronto, sí nos va a llevar a cifras de auténtica preocupación. 

Porque existir, existe. Ya lo creo. 

Los que nos dedicamos a los cuidados intensivos (y esto es una percepción común, tanto desde dentro como desde fuera) estamos expuestos a la tensión, al estrés, y a situaciones angustiosas, entre otras cosas, porque las vidas de nuestros pacientes pasan por nuestras manos, y porque la tranquilidad y la esperanza de sus familias están depositadas en nosotros. 

Enfrentarnos a enfermedades potencialmente mortales, que pueden ser devastadoras para el paciente y la familia, a la comunicación de malas noticias, al consuelo y desconsuelo del dolor de una familia, a la pérdida de la vida, resulta una carga pesada, pero que gracias a nuestra vocación, a nuestra profesionalidad, y a nuestro convencimiento de que estamos haciendo todo lo posible y que siempre, repito, siempre podemos ayudar, nos resulta más liviana. 

Pero, y ahí está la clave, cuando sentimos que perdemos nuestra vocación, cuando creemos que nuestro trabajo no sirve para nada, cuando llegamos a pensar que ya no tenemos nada que aportar, entonces esas cargas se vuelven insoportables y nos hacen arder en las llamas del Burnout. 


 

Fuente: IntraMed


¿Y cómo he llegado a este punto? ¿En qué momento perdí mi vocación? ¿Cuándo dejé de sentirme útil? En el momento en el que confluyeron, durante tiempo, una ausencia de expectativas cumplidas (humanísticas, morales, profesionales, personales) y una falta tanto de autocuidado como de cuidado institucional. 

El padecimiento de este síndrome no obedece a cuestiones meramente individuales de vulnerabilidad, debilidad, problemas psicológicos o características personales, sino que deriva, principalmente, de una interacción del profesional con unas condiciones psicosociales nocivas del trabajo. Aquí metemos el salario, las guardias, el descanso insuficiente, la falta de participación en cuestiones organizativas, la poca formación, los conflictos entre compañeros, la ausencia de trabajo en equipo, los espacios arquitectónicamente nocivos, la falta de misión y objetivos de la institución, y un largo etcétera. 

La sociedad y las organizaciones tienen el deber moral y el imperativo ético de “cuidar a sus cuidadores”. Es tiempo de ponernos a trabajar en este asunto y de empezar a tomar medidas para evitar que el fuego queme nuestras ilusiones. 

Médico Intensivista y miembro de Proyecto HU-CI.