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jueves, 30 de julio de 2015

El tratamiento era...Sebastián, por Alberto Del Castillo


Diariamente se publican ensayos clínicos de nuevos tratamientos, y nos alegramos cuando una de esas publicaciones está relacionada con nuestra especialidad, pensando; “Un nuevo tratamiento que podremos emplear”.
Pero nos olvidamos de tratamientos mucho más sencillos, al alcance de todas las especialidades y de todos los países independientemente de los recursos económicos.

¿Y que tratamiento es ese? Pues el siguiente relato de lo sucedido en nuestra UCI hace unos días, os va a dar la repuesta.

Llaman al timbre de nuestra UCI, preguntan por mí. Se trata de un paciente, Sebastián, acompañado de su mujer. El rostro me sonaba, y cuando Sebastián me comenta que viene un año después de haber estado ingresado y haberse recuperado de un Guillain Barré (enfermedad neuromuscular), empiezo a recordar su caso, la cama en la que estaba, el parche ocular que llevaba por diplopia, traqueostomía durante 40 días.

Quiere agradecernos el esfuerzo realizado tanto a médicos como al personal de enfermería y auxiliares.

Me pide si puede entrar en la UCI, para ver donde había estado tantos días ingresado y saludar personalmente al equipo, y así lo hacemos, emocionándose al describir los días que estuvo en nuestra unidad, las alucinaciones que tenia y el gran apoyo de su mujer que le hacia rehabilitación.
Y seguiréis pensando...¿Dónde está ese tratamiento?.

Pues sucede en el momento que recuerdo que actualmente tenemos ingresada una paciente con un Guillain Barré, con una situación similar a la que paso Sebastián.

Le pedimos a la paciente si Sebastián puede pasar a verla, lo cual acepta. Sebastián empieza a contarle a la paciente su experiencia y como salió adelante, con mucho sufrimiento pero sin perder la esperanza, y como un año después ha recuperado completamente su vida sin ningún tipo de secuela, disfrutando de su mujer y sus nietos. La paciente se emociona y comprende que debe luchar como hizo Sebastián para volver a reunirse con su familia.

Sebastián le ha sacado del pozo anímico donde se encontraba. Sebastián es el tratamiento.

Nunca me había planteado lo útil que pueden ser los relatos de manera presencial de las experiencias de pacientes que han estado ingresados en nuestras unidades, ayudando anímicamente a los pacientes que tenemos ingresados a luchar por vivir.


Este es un tratamiento no solo aplicable en las UCIs, sino a todas las especialidades y enfermedades.

¿No se merece este tratamiento coste-efectivo una publicación internacional para que todo el mundo lo conozca y lo utilice?.

Dr. Alberto Del Castillo
UCI Hospital Son Llàtzer, Palma de Mallorca.

¿SÍ o NO? Las redes sociales en UCI a debate





Hola a tod@s, mis queridos amigos.

Recientemente Belén Viloria me envió esta imagen, que hoy compartimos con vosotros con el permiso generoso de sus dueños con la intención de generar debate entre todos.

Mi primera reacción fue pensar..."Lo que faltaba, ya conectados hasta en la UCI y narrando el ingreso en directo".

Por otro lado, nunca he querido vivir como usuario el aburrimiento y las horas muertas que pasan nuestros pacientes en esos escasos y con suerte 8 metros cuadrados. En este sentido, la  tecnología podría ayudar en esos tiempos muertos al igual que lo hace un periódico, una revista o un libro.

Así que hoy queremos hacer un post colaborativo y os pedimos que compartáis vuestro punto de vista, como paciente, familia o profesional.

Al final del post, introducid vuestros comentarios de la siguiente manera, empezandolo por SI por... o NO por...

Pinchad al final del post en donde pone comentarios; luego introducid vuestra opinión en el recuadro blanco; comentáis como Nombre/URL (poned solo vuestro nombre o anónimo, lo de URL solo el que quiera poner su web), le dais a continuar y así quedará publicada vuestra opinión.

¡A ver qué sale!

Feliz Jueves,
Gabi

miércoles, 29 de julio de 2015

Siempre se puede hacer algo más, por Mari Cruz Martín


Impresionante el artículo publicado on line la semana pasada en la revista Annals of Intern Medicine:  “Personalizing Death in the Intensive Care Unit: The 3 Wishes Project: A Mixed-Methods Study” por la Dra. Deborah Cook y colaboradores de la de la Universidad McMaster Health Sciences Center en Hamilton, Ontario.

El Proyecto “Los tres deseos” dirigido a mejorar y dignificar el proceso de la muerte en pacientes de UCI, permite mostrar a través de un estudio de investigación realizado en una Unidad de Cuidados Intensivos que siempre hay algo más que podemos hacer por nuestros pacientes, especialmente en aquellos a los que ya no tienen posibilidades de recuperación.

Este proyecto en el que se incluyen 40 pacientes con limitación del tratamiento de soporte vital o con una posibilidad de fallecer en UCI superior al 95%, invita a los pacientes y a sus familiares a formular tres deseos. Una vez formulados, los profesionales de intensivos tratan de satisfacerlos con el objetivo de mejorar la inevitable y dolorosa experiencia de fallecer en la UCI.

Los deseos se clasificaron en cinco categorías: humanización del paciente (por ejemplo, una cita nocturna en la UCI), homenajes personales (proporcionar una última comida para la familia en la sala de información), reconexiones familiares (morir con todos los miembros de la familia presentes), rituales (un acto conmemorativo a pie de cama) y "ayudar por adelantado" (donación de órganos). 





Los resultados muestran la efectividad de la intervención al poder llevar a cabo con éxito 159 deseos de los 163 formulados, y todo ello con un coste entre nada y 200 dólares por paciente.
Parece mucho por tan poco…Una intervención altamente coste efectiva.

El estudio puede ser criticable desde el punto de vista científico por su diseño y las medidas de resultado utilizadas para evaluar la intervención.


No es un estudio “antes-después”, ni existe un grupo control. Los deseos en su mayoría fueron formulados por las familias (solo el 7% de los pacientes estaban en condiciones de participar de forma activa) y no fue posible demostrar un beneficio real sobre los pacientes. Pero las entrevistas y cuestionarios realizados a los familiares de los pacientes y profesionales ponen de manifiesto la posibilidad de personalizar la muerte a través de la voz de la familia y fomentar la compasión de los profesionales de intensivos.

Posiblemente algunos de los deseos tuvieron que ser negociados para que fueran factibles, (no se contemplaría el morir en casa aunque sea un deseo expresado con frecuencia) y es evidente la subjetividad a la hora de establecer que los deseos fueron satisfechos y evaluar el efecto de los mismos.

En cualquier caso, un ejemplo real del interés de los profesionales de intensivos en humanizar los cuidados, honrando, en palabras de una participante, a los “héroes cotidianos, aquellos que pasan desapercibidos pero cuyas vidas cuentan” ”poniendo cara a procesos sin rostro”, tratando a los pacientes como personas y dignificando la muerte.

Finalmente este proyecto permite a los profesionales ofrecer algo más, cuando parece que ya no queda nada, más que la impotencia de haber perdido la batalla.


Entonces todavía queda preguntar: ¿Qué podemos hacer por ti? ó ¿Cómo podemos hacer que este día sea mejor para ti? . Vuelve a poner al paciente en el centro de nuestra atención y nos estimula a mejorar todavía más y hasta el final en la atención y cuidado de nuestros pacientes.

Será o no será científico pero personalmente me parece un gran proyecto.

Dra. Mari Cruz Martín.
Jefa de Servicio de Medicina Intensiva.

Hospital Universitario de Torrejón

martes, 28 de julio de 2015

La última parada, por Wes Ely


Hola a tod@s, mis queridos amigos.

Hoy reblogueamos y traducimos con su permiso un post del Dr. Wesley Ely, recientemente publicado en Pulse: voices from the heart of Medicine. Seguro que os dará mucho que pensar y os recordará cosas que probablemente todos hemos vivido de alguna u otra manera.

"La primera vez que vi a Jessa, yacía arrugada en su cama de la UCI, paralizada, inexpresiva e incapaz de hablar. 

Ella era una militar veterana. Había luchado en la operación Tormenta del Desierto, pero ella ahora se enfrentaba a un enemigo más mortal y más inexorable: la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), también conocida como la enfermedad de Lou Gehrig.

Esta enfermedad provoca la pérdida progresiva del control muscular, y Jessa era incapaz de hablar, comer o respirar por su cuenta. Su único medio de comunicación era a través de pequeños movimientos faciales, abrir y cerrar sus ojos o la boca, levantando sus cejas.

El equipo que estábamos a su cargo éramos 12 personas: tres internos, tres residentes, un farmacéutico, una enfermera, un terapeuta respiratorio, una trabajadora social, el capellán de hospital y yo, el médico intensivista.

Mi mente intensivista, entrenada para buscar soluciones, pensó cuál era la lista de problemas de la paciente, en busca de respuestas. Y lista de Jessa era extensa: necesitaba una sonda de alimentación, líquidos intravenosos, pañales y una cama especial para prevenir úlceras de decúbito, antibióticos para una neumonía de reciente aparición, sedación intermitente para la ansiedad y analgésicos para el dolor de espalda crónico.

Pero ahora, escuchando al respirador meter aire en los pulmones de Jessa, sentía su mirada color cobalto intenso sobre mí,  y vi claramente una cosa: cualquier cuestión sobre antibióticos o nutrición pasó a un segundo plano por una pregunta mucho más importante: "¿Qué sabemos de sus deseos sobre estar conectada a un  ventilador, ahora y en las próximas semanas y meses?" Le pregunté al equipo salimos de su habitación.

"Su historia dice que ella quería ser intubada y conectada a un ventilador cuando no pudiera respirar por su cuenta," dijo un residente."

"Mira cuánto tiempo ha vivido Stephen Hawking así," dijo la enfermera.

"No creo que nos debamos fijar en nadie", otro residente estalló, claramente frustrado. "Ella está sufriendo. No quiero vivir así. Probablemente ella no sabía que sería así cuando solicitó el tratamiento de soporte."

Yo escuchaba, sin tener una clara opinión al respecto aún.
Entonces, Zach, el marido de Jessa entró en la UCI. Compartimos nuestras preocupaciones sobre la situación de Jessa y le preguntamos acerca de sus deseos.

Con calma, respondió, "Médicos, no sería mi elección, pero Jessa quiere soporte vital para tener todo el tiempo que sea posible conmigo y su gente. Fue educada en la idea de que toda vida, a pesar de frágil, es sagrada. Puede parecer paradójico, pero que fue la razón clave por la que ingresó en el ejército, para defender la vida y la libertad".

Más tarde esa mañana, él compartió su propio deseo: "Asegúrense de  hacerle sentir a Jessa que no es una carga, y que ayudarla es nuestro privilegio."

Esta conversación continuó las siguientes dos semanas, y provocó lo que ahora veo como un período de transformación en mi crecimiento como médico y en mi entendimiento de los pacientes como Jessa.

Al día siguiente, Zach nos dijo más. «Jessa nació en Alemania; ella es bilingüe. Hemos estado casados durante veintisiete años. No tenemos hijos, hemos tenido varios abortos espontáneos. Yo soy toda la familia que tiene".

Había sido  el sueño de Jessa servir como soldado americano. Después que se casaran, ella alistó y fue enviada a Iraq como mecánico, una mujer entre más de 1.000 hombres. "Ella quedó atrapada debajo de un tanque una vez y tuvieron hasta que golpear su cabeza para sacarla", relató Zach. "La llevaron a un hospital militar en Alemania, y ella se recuperó y volvió. Ella es dura de pelar."

Más de veinte años más tarde, dijo, la diagnosticaron de ELA. "He aprendido un montón de ella sobre el servicio a los demás sin preocuparse por uno mismo", añadió. Y ahora estoy aprendiendo aún más. La manera increíble en que ella se adapta a cualquier situación que le pone la vida... Ella constantemente está enseñándome cómo aprovechar al máximo cada momento. Como hoy: ella está conectada al respirador y fíjate, me sonríe con los ojos."

En esos pocos minutos, Zach vio nuestro silencio, nuestra paciente inmóvil era una persona heroica, alguien a la que yo admiraba no sólo por sus habilidades tecnicas, sino por su actitud pionera y capacidad de resolución.  Y me hago a la idea del porqué ella luchaba todo el tiempo.

Algunos miembros del equipo seguían pensando que su calidad de vida era inaceptable. Más de una vez, la etiquetaron como "infernal".

Cuando le dije a Zach esto, él dijo: "Jessa dijo una vez que ella cree en el infierno como la falta de esperanza, así como el frío es la ausencia de calor y la oscuridad ausencia de luz. Ahora que usted la conoce, ¿puede ver que ella no considera que su enfermedad es infernal? Me susurró, "Ella está rodeada de amor."

Estas discusiones, tan difíciles, marcaron un cambio importante en mi manera de ver las cosas. Comencé a ver cómo muchas veces imponemos nuestras ideas sobre la calidad de vida de nuestros pacientes. Un error clínico fundamental.

Investigando los datos empíricos, aprendí que con el ELA y otros pacientes "encerrados" a menudo ven su calidad de vida como aceptable a pesar de su debilidad física. Su enfoque cambia hacia cosas menos tangibles: trascendencia, espiritualidad y seguridad. Pensando en esto, me di cuenta más claramente cómo, en esta situación particular, eran los valores y las percepciones de Jessa las que importaban,  no los míos.

Nuestro papel, era sumergirse en el caos de la vida de Jessa y ofrecerla  atención y comodidad a pesar de nuestra incapacidad para curarla.

La semana siguiente, trabajamos con nuestro equipo de cuidados paliativos para aliviar el dolor, la ansiedad y el delirio (que desapareció con la neumonía).

Todos los días,  recordaba las palabras del bioético Edmund Pellegrino: "La curación puede ocurrir cuando el paciente está muriendo, incluso cuando la curación es imposible."

Con esto en la mente, le pregunté a Zach si Jessa disfrutaría de que leyéramos para ella, como nuestro equipo había hecho con otras pacientes.

"Doc, le encantan los poemas y los Salmos," dijo inmediatamente. Hicimos turnos entre todos para leerla  cada día.

El último día que Jessa estuvo con nosotros, antes de salir para un centro de cuidado a largo plazo, opté por el Soneto XXX Edna St. Vincent Millay.

"El Amor no puede llenar el pulmón de aire con la respiración, ni limpiar la sangre, ni reparar el hueso fracturado; ahora un hombre está haciendo amigos con la muerte, mientras estoy hablando, solo por falta de amor..."
Según leí, Jessa abrió su boca y puso la sonrisa más brillante habíamos visto en ella.

El estudiante de medicina al otro lado de la cama empezó a llorar. "De alegría y de alucine," dijo después.

Ver la sonrisa de Jessa y las lágrimas del estudiante, hizo que mi mente se parara. El tiempo se detuvo.

Jessa nos trascendió por encima de las realidades físicas de nuestra existencia hacia algo místico. No puedo explicarlo, y casi ni quiero probar. Digamos que ella nos dio un tesoro privado, uno que siempre se saborea como un regalo ni esperado ni merecido.

Apreté las manos de Jessa, mirándola a los ojos. Finalmente miró afuera y hacia el techo y mi pensamiento estuvo a su lado.

Aunque mi equipo y yo nos aferrábamos a Jessa mientras yacía en su cama, yo sabía que en espíritu, ella nos ayudó a trascender".




viernes, 24 de julio de 2015

Proyecto HU-CI en "Sin ir más lejos" de Euskaltelebista

 
Hola a tod@s, mis queridos amigos.

Hoy estamos muy contentos y agradecidos al equipo de producción y al resto de los profesionales que lo componen, y compartimos con todos vosotros el video de la entrevista de ayer en el programa de prime time de tarde "Sin ir más lejos", de Euskaltelebista.



 
 
Muchas gracias compañeros. Seguimos "On Fire".
 
¡¡¡Juntos sumanos más!!!
 
Feliz Viernes,
Gabi

Doctora: si me muero, no quiero que se preocupe


- Intensivista de guardia: “Preparad una cama para poner una BiPAP a un paciente en edema agudo de pulmón”.

A priori, no era un ingreso complicado.

Tras la angustia de los primeros momentos, el paciente tuvo muy buena respuesta y pudo retirarse el soporte respiratorio. Es entonces cuando vuelvo a explorarlo y lo que empieza como una entrevista, preguntando por antecedentes y sintomatología de días previos, se convierte en una conversación, y me doy cuenta, que una historia clínica, es la historia de una vida.

Hay un “feeling” especial con ese paciente, un hombre mayor y sereno, cariñoso, con mucho sentido del humor. Hace que entrar en su box sea como tomarse un descanso, una charla entre amigos. Me siento satisfecha, todo va bien….

En pocas horas todo se complica.

Ya no reina ese ambiente calmado en su box: entras y sales, BiPAP, vías, ecocardiografía….rotura de válvula mitral…insuficiencia aguda…. teléfonos…preparativos…

Intento seguir acercándome a él con la misma calma que horas antes, cuando charlábamos de la vida y la familia, de su pequeño huerto. Intento seguir sonriéndole mientras le explico que las cosas no van bien, que necesita sedación e intubación para seguir ayudándole, pero él nota el nudo en mi garganta, entonces me mira fijamente y me dice:

“Doctora, si me muero, no quiero que se preocupe, sé que ha hecho todo lo que ha podido…”

Qué entereza, qué dignidad, que generosidad al pensar en los sentimientos de una desconocida, cuando tu vida se escapa en cada aliento. En ese momento le contesto: “no quiero que hablemos de eso”. Y pienso que mi respuesta no es correcta, que no es mi momento, es su momento, yo también tengo que ser generosa, le cojo la mano, le miro a los ojos y con una sonrisa le digo: “José, vamos a luchar juntos, vamos a hacer todo lo posible”.




Fentanest, midazolam. Cerró los ojos sereno, en paz.

Después, ya podéis imaginar, intubación, ventilación mecánica, balón de contrapulsación, traslado a otro hospital para cirugía urgente. "Ojalá tenga suerte", pensé.

A los dos días, caminando por la calle, leo en una pared. Lo vuelvo a leer varias veces. Era José, su nombre en letra negra sobre papel blanco, con una sencilla cruz encabezando la nota y a pie de página el temido acrónimo D.E.P.

Respiré profundamente y seguí caminando. Se me cayeron las lágrimas. De pena. De emoción.

Qué gran lección de generosidad me has dado José.

Sé generosa siempre, con la palabra, con la mirada, con la sonrisa.


La intensivista llorona.

jueves, 23 de julio de 2015

RISE: el apoyo a las segundas víctimas

 
Hola a tod@s, mis queridos amigos.

Hoy quedemos dar difusión al programa RISE (Resilience in Stressful Events) creado por expertos de Johns Hopkins.
 
 


Se trata de un programa de entrenamiento que trata de cuidar a las segundas víctimas: profesionales sanitarios que han sufrido alguna experiencia traumática tras un evento adverso o un error en su trabajo. La prevalencia se encuentra entre el 10 y el 43 % de nosotros, todo un problema que durante muchos años ha permanecido oculto.







Todos los profesionales sanitarios tenemos un grado de estrés variable por el hecho de tratar con pacientes, independientemente del lugar donde desarrollamos nuestra profesión.
 
A veces ocurren eventos inesperados derivados de errores que pueden generarnos problemas, o simplemente nuestro plan de tratamiento no termina como esperábamos. Ese sentimiento de frustración, angustia y culpa puede convertirnos en "segundas víctimas".

Pero a ninguno nos gusta hablar de ello, "no necesitamos ayuda", nos sentimos juzgados.

Para ello, este programa propone una soporte multidisciplinar que ayude al profesional. Se trata de un curso de dos días de duración que incluye estrategias de liderazgo y para enfrentarse a los desafíos, habilidades, recursos y ejercicios.
 
Podría ser una herramienta muy útil para el cuidado de los profesionales, ¿no os parece?. Para solicitar más información podéis usar este enlace.
 
Seguiremos hablando de este tema apasionante: todos podemos ser segundas víctimas.
 
Feliz Jueves,
Gabi

miércoles, 22 de julio de 2015

El burnout del médico: ¿es posible el cambio?


Hola a tod@s, mis queridos amigos.
Seguimos explorando la misma línea de ayer (muchas gracias a todos por las más de 1600 visitas al post). Seguimos hablando de la importancia de cuidar al cuidador.

Hoy hablamos del burnout de los médicos y para ello compartimos un artículo recientemente publicado en
Critical Care: Physician burnout: can we make a difference together?.

A pesar de ser un tema ampliamente conocido y prevalente (uno de cada tres médicos tienen algún síntoma relacionado, especialmente los intensivistas y también las enfermeras), a penas hay estudios que propongan intervenciones para resolver el problema.

Para ello, llevaron a cabo un ensayo clínico aleatorizado en el Departamento de Medicina de la
Clínica Mayo en Rochester.

Crearon grupos de discusión facilitados por la institución que se reunían cada dos semanas durante 9 meses y realizaron diferentes talleres que incluían elementos de mindfulness, reflexión, experiencias compartidas y grupos pequeños de estudio. 


 



Con ello, aumentó la satisfacción de los profesionales, su compromiso con el trabajo y la sensación de que éste tenía sentido y disminuyeron las tasas de despersonalización. Estos hallazgos fueron consistentes al año de la realización de la intervención.

Sigamos buscando los caminos, puesto que si queremos resultados diferentes hemos de hacer cosas distintas. Nadie las hará por nosotros.

Feliz Miércoles,
Gabi

martes, 21 de julio de 2015

La mortalidad de los pacientes de UCI se asocia al ratio de personal y la carga de trabajo


Hola a tod@s, mis queridos amigos.

Recién publicado en Critical Care Medicine, hoy hablamos de un artículo que viene a refrendar lo que cualquiera de nosotros podría pensar sin ser necesariamente trabajador de los cuidados intensivos. Ya hablamos de esto en Enero, con A más enfermeras menos mortalidad. Y seguiremos hablando, sin duda.

Patient Mortality Is Associated With Staff Resources and Workload in the ICU, es un estudio multicéntrico observacional llevado a cabo en Lyon (Francia) cuyo objetivo era demostrar que los recursos humanos y la carga de trabajo influyen directamente en la mortalidad de los pacientes de UCI.

Unir los ratios a las necesidades de los pacientes es hablar de seguridad, y si son adecuados los ratios enfermera-paciente y médico-paciente se minimizan errores y la supervivencia aumenta. A pesar de esta obviedad, los ratios adecuados aún no han sido establecidos.

En su estudio, con más de 6000 estancias en 8 UCI, encontraron que el riesgo de morir aumentaba por 3.5 cuando el ratio enfermera-paciente era mayor de 2.5 (5 pacientes para 2 enfermeras) y que se duplicaba si un médico tenía a su cargo más de 14 pacientes. Los peores ratios ocurrían en fin de semana para las enfermeras y durante la noche para los médicos.

El alto recambio de pacientes y el número de procedimientos de soporte vital llevados a cabo por el equipo también se asociaron a una mortalidad mayor.


Fuente: Ideal.es


Concluyen que los ratios influyen directamente en la seguridad del paciente y que es fundamental monitorizar la carga de trabajo y los ratios a tiempo real, para ajustar los recursos a las necesidades de los pacientes.

La gestión clínica humanizada debería ser uno de los motores del cambio, cuidando al cuidador y ofreciendo al trabajador las mejores condiciones para el desarrollo de su profesión, como en cualquier otro trabajo. Y no debería depender de ideas o partidos políticos, sino que debería ser una cuestión de planificación a largo plazo y basada en la opinión de los profesionales.

Tener una plantilla ajustada a la carga laboral reduce la estancia en UCI, la estancia hospitalaria, los costes en fármacos y mejora la satisfacción de usuarios y profesionales, que probablemente tendrían menor absentismo laboral. Ese es el resultado de la inversión en profesionales dispuestos a trabajar.

No queda mucho más que añadir.

Feliz Martes,
Gabi

sábado, 18 de julio de 2015

Carlos y Fernando, #AporELA


Hola a tod@s, mis queridos amigos.
 
Mañana a las 19.50 en Canal Plus se emitirá completamente la entrevista 'Fútbol y Vida. La conversación completa'. Fernando Torres, el jugador de futbol del Atlético de Madrid entrevista a Carlos Matallanas.




Por si no la habéis visto, desde Proyecto HU-CI nos sumanos a la difusión y por descontado a la lucha de Carlos y tanta gente contra esta enfermedad. Juntos sumamos más.
 

 
 
 
Feliz Sábado,
Gabi

viernes, 17 de julio de 2015

El hombre que exigiría explicaciones sobre sus pulmones, por Carles Calaf


Como paciente permanecía allí, con la mirada fija, impresionado al ver y oír a diez personas a su alrededor hablando de él… Pero sin consultarle nada.

Su fastidiosa neumonía se había convertido en algo extraño que sonaba cómo a “Atelectasia”, y que al empeorar, le había llevado de la Planta a Cuidados Intensivos. Un intenso ahogo le había tenido toda la noche en vela. Estaba, nervioso e inquieto pensando de qué forma se había complicado el hecho de ingresar para intervenir una simple fístula.

Discutió durante la noche con todo el equipo de enfermería debido a la claustrofóbica mascarilla de ventilación no invasiva. Al amanecer volvió a la carga… esta vez con las auxiliares de la mañana que insistían en hacerle la higiene con agua fría. Él se negaba. No le parecía lo más importante  en ese momento.

Mientras en otra sala todo el equipo médico estaba reunido.
El hombre que exigiría explicaciones de sus pulmones ignoraba que precisamente hoy, había programada una sesión clínica y práctica de tomografía por impedancia eléctrica. El Hospital acababa de comprar la primera unidad y debían aprender su funcionamiento.
A media mañana observó cómo monitorizaron a otro paciente. Estaba sedado y dormido, muy cerca de él. La unidad con un diseño abierto permitía ver al resto de internos. Aunque el cansancio le vencía pudo observar toda la escena.

Se preguntó: 
"¿Qué demonios ocurre para que todos los médicos estuviesen allí concentrados?".  La curiosidad le obsesionó hasta el punto de inhibirle el sueño.

Tras un buen rato, pareció que finalizaban su tarea, luego dialogaron en grupo. De improvisto se dirigieron a su cama. El que parecía el jefe le explicó que le pondrían un cinturón en el pecho, que no le haría daño, que podrían ver como trabajaban sus pulmones. No debía temer, el sistema era inocuo.

La pantalla del monitor empezó a mostrar las imágenes, los presentes comentaron los movimientos del aire entrando y distribuyéndose por los pulmones, de cómo variaban en función de la posición del paciente y de los cambios que hacían en el ventilador. 





Había uno que dirigía el grueso de las explicaciones. Los demás asentían la cabeza, o preguntaban. Parecía seguro de lo que decía. Todos hablaban de él, de sus pulmones y nadie tan siquiera le miraba…

Imágenes en movimiento dinámico, herramientas inteligentes, curvas, pantallazos, distribución del aire, zonas de colapso, sobredistensión…. Escuchaba palabras y jerga que él jamás había oído, pero estaba seguro de que hablaban de él. La experiencia llegaba a su final, se notaba por el tono de sus palabras, algunos argumentos se repetían. Parecían cansados. Hablaban ya de retraso, de visitar a otros pacientes… Y empezaron a retirarse del Box.

El hombre que exigirá explicaciones sobre sus pulmones ya estaba preparado. Se quitó la mascarilla facial con furia y dijo:
"-¡ A mí !, ¡ Ahora me toca a mí !, ¡ Quiero que me lo volváis a explicar de una manera que yo lo entienda !".

Ella, su doctora, sacó su faceta más sensible y humana, le dio todas las explicaciones posibles hasta que el hombre lo entendió.

Y él suplicó: -¿Pueden dejarlo encendido aquí un rato, a mi vista?. La respuesta, obviamente se acompañó de una afectiva sonrisa.




Por fin Juan, el hombre que exigía explicaciones sobre sus pulmones, pudo serenarse y conciliar definitivamente el sueño. 

@carlescalaf
Historia basada en hechos reales.

jueves, 16 de julio de 2015

BE GREEN, BE HUMAN por Mónica Ferrero


¿Te has dado cuenta que necesitas espacios verdes y el contacto con la naturaleza?.

Seguro que sabes que es un jardín vertical o puede que tengas un mini huerto urbano en tu casa donde hayas plantado alguna hortaliza o hierba aromática, has incorporado a tu vocabulario palabras como sostenible, eco-friendly, o te gusta comprar plantas y flores para tu casa.

Es algo que nos viene de lejos, lo llevamos dentro, ya los romanos se planteaban esta necesidad de estar en contacto con la naturaleza y planificaban sus ciudades y casas teniendo en cuenta el paisajismo.

¿Y te has parado a pensar que haces cuándo estás estresado? Muchas personas salen a correr, montar en bici o simplemente salen a la calle para que le de el aire, porque a veces necesitamos parar y respirar.

Necesitamos el contacto con la naturaleza. En los últimos años ha habido muchos estudios sobre esta cuestión, todos ellos revelan la serie de efectos beneficiosos que la interacción con la naturaleza tiene en los seres humanos, incluso tener a nuestro cargo una planta hace la diferencia.

Los interioristas conocemos estos beneficios (gracias Mª Jesús mi profe de historia del arte en interiorismo) por lo que tratamos de integrar la naturaleza en nuestros proyectos en la medida que nos resulta posible.





Hoy os quiero presentar un hospital, que partiendo de esta base, ofrece a sus pacientes una alternativa con ayuda de la naturaleza: el Hospital General de Jurong en Singapur.

Un hospital que desdibuja los límites entre la construcción y la naturaleza, la interacción entre el interior y el exterior, el sentido de comunidad y el humanismo, todos hablan de un mayor nivel de atención, un mayor sentido de respeto y entendimiento entre el hospital y el paciente. 
 



 Lo que mas me ha impresionado de este proyecto con diferencia ha sido la UCI.




 
Además del entorno hospitalario integrado con la naturaleza, la unión de arquitectos, personal sanitario, pacientes y familiares han ido mas allá y han aplicado este concepto a la unidad, te preguntaras ¿cómo se puede acercar el enfermo a la naturaleza?.

Muy sencillo, los pacientes tienen acceso a áreas exteriores adyacentes con luz natural, vegetación y aire fresco, así los pacientes de la UCI estabilizados pueden acceder a los jardines exteriores y estar en contacto con la naturaleza, por este motivo esta UCI es única.

 



La presencia de plantas o la naturaleza permite a los pacientes manejar mejor el dolor, disminuye los niveles de estrés, los familiares pueden acompañar al paciente en un ambiente más relajado, incluso sentir esa sensación de la brisa en la cara debe ser muy gratificante para el enfermo, todos estos factores influyen en una pronta recuperación.

Este sistema no descuida la atención al paciente, puesto que se ha habilitado una zona preparada con equipos, fuentes de alimentación y puntos necesarios para la atención médica de emergencia.

Os invito a que miréis
la web de este hospital para conocer su filosofía y diseño:

Me gustaría preguntaros: ¿Qué os parece esta práctica? ¿Os gustaría ver los efectos que produce en vuestros pacientes?.

¡Saludos!


Mónica Ferrero
Interiorista en
Lab InAction, estudio de diseño.

 

miércoles, 15 de julio de 2015

#humaniza será un TEDxValladolid

 
Hola a tod@s, mis queridos amig@s.
 
Después de unos días de descanso y de recargar energías, volvemos con más ganas que nunca.
 
La segunda mitad de este 2015, un año que cambiará la historia, viene muy muy entretenida y acorde con la primera mitad: llena de actividades que sigan generando consciencia.
 
Y es que sin ir más lejos, ayer saltó en las redes sociales una de las primeras sorpresas que vendrán a partir de ahora.
 
¡Hemos sido invitados a participar en TEDxValladolid!
 
 
 
 
Y muchos diréis: ¿y qué es TED?.
 
TED es una organización sin ánimo de lucro con un evento anual en el que algunos de los pensadores y emprendedores más importantes del mundo están invitados a compartir lo que más les apasiona. “TED” significa Tecnología, Entretenimiento y Diseño, tres grandes áreas que en conjunto están dando forma a nuestro futuro. Hoy ya se ha ampliado a cualquier disciplina de interés general y ha crecido para apoyar a aquellos que a través de sus ideas intentan cambiar el mundo por medio de distintas iniciativas.

 

Chema Cepeda, El impacto de las tecnologías de acercamiento
 
 
Este año, el 26 de Septiembre en el Laboratorio de las Artes de Valladolid (LAVA) realizaremos varios viajes.
 
Todos los días damos pasos, recorremos caminos, diseñamos itinerarios, trazamos trayectos, exploramos rutas, dibujamos mapas, realizamos travesías. Unos tienen principio y fin, otros nunca terminan, unos vamos solos, otros acompañados, … Todo ello lo hacemos para conocer, descubrir o simplemente disfrutar.
 
Algunas personas dan un paso más y se atreven con “Journeys” poco habituales, para las que normalmente hace falta romper el status quo, desafiar, superar obstáculos y a veces hasta parecer loco.
 
Eso es DARING JOURNEYS, la que será la 4ª edición de TEDxValladolid: ideas de los que se atreven a dar ese paso más e inician viajes con trayectos inusuales en el mundo del conocimiento, de la vida, de la innovación, y del saber en ciencia, arte, tecnología, diseño, educación, naturaleza, lenguaje, economía, física, la alimentación, el espacio… y mucho más.
 
 
 
 
DARING JOURNEYS, una jornada dedicada a las ideas, emociones, imprevistos, señales, atajos, desafíos, sorpresas, y periplos de los trayectos y viajes, a veces sin destino y objetivo claro, pero que siempre dejan huella y merecen la pena ser vividos y compartidos. Y no iremos sólos, porque JUNTOS SUMAMOS MÁS.
 
 
 
 
Proyecto HU-CI os espera en Valladolid. Si os apetece acompañarnos en nuestro viaje, no dudéis en solicitar vuestra entrada cuanto antes. 
 
Sin emoción no hay Proyecto, así que ¡no os lo perdáis!
 
Feliz Miércoles,
Gabi
 

sábado, 4 de julio de 2015

¿Qué es una H-UCI?


Hola a todos, mis queridos amigos.

A punto de empezar las vacaciones, que mantendrán este espacio en pausa durante unos días, no queríamos irnos sin daros un regalo que viene desde el sur.

Desde la UCI del Hospital San Juan de Dios de Córdoba, el Dr. José Carlos Igeño nos explica qué es una UCI con H de Humano. Muchos de vosotr@s seguramente ya lo habéis visto.




Como el producto es tan bueno, nos pusimos en contacto con José Carlos para añadirle los subtítulos y aumentar la difusión del video. Así que aquí está, estamos seguros de que los profesionales lo disfrutaréis y entre todos ayudaremos a su expansión.

Muchas gracias a los compañeros de la UCI de San Juan de Dios y enhorabuena por expresar tan bien nuestro día a día.






Desde Proyecto HU-CI, os deseamos un ¡feliz verano a tod@s!
Gabi

viernes, 3 de julio de 2015

¿Estoy muerto? Hablando de delirio

 
Hola a tod@s, mis queridos amigos.
 
Os quiero mostrar la siguiente foto recién publicado en Intensive Care Medicine, la revista de la Sociedad Europea de Cuidados Intensivos (ESICM):
 
 


Fue enviada a la revista por Julie Vavuris, enfermera de una UCI medico-quirúrgica de California.  
 
Una de sus pacientes lo escribió mientras estaba en prueba de ventilación espontánea despertándose de la sedación con profofol. Estaban acompañándola su madre y Julie.
 
Una reflexión acerca del delirio en UCI que llega en un momento en que nada es casual.
 
Hablar de delirio en UCI es hablar de la persona y el grupo de investigación que lleva desde los años 90 investigando sobre ello: el Dr. Wesley Ely y su equipo de la Universidad de Vanderbilt. Más de 180 publicaciones de impacto que han modificado la práctica clínica y que hacen de las UCIs lugares más amables.
 
ICU Delirium es la web de referencia en este tema tan importante y muchas veces tan desconocido por los pacientes, las familias e incluso nosotros los profesionales.



 
 
En la web se incluye información para pacientes, que incluye herramientas, videos, testimonios e información básica de muchísima utilidad, así como para profesionales, con más de 40 documentos descargables (entre otros el famoso CAM-ICU incluido).
 
El paquete de medidas ABCDEF merece un post aparte, y serán sus propios creadores quien nos la contarán. 
 
Con intereses tan próximos y confluyentes en una de las líneas de investigación de Proyecto HU-CI, no podemos hacer otra cosa que celebrar este nuevo contacto internacional.
 
Juntos sumaremos más y ayudaremos a investigar sobre el delirio, el síndrome post-UCI y las secuelas derivadas de la estancia: dolor, alteraciones psicológicas, etc. Os iremos contando, y ya sabéis: las puertas están abiertas para todo el que quiera.
 
Feliz Viernes,
Gabi
 

jueves, 2 de julio de 2015

A menudo lloro en la UCI, por María Rojas

Siempre he intentado controlar esa reacción, superar lo que me parecía un signo de debilidad, de inseguridad… Pero, lo cierto, es que lo que expresan esas lagrimas que no siempre se ven, a menudo son sordas e invisibles, es un profundo respeto, respeto a la vida y respeto a la muerte, al dolor y al sufrimiento, respeto a la profesión. 
A esta reflexión no llegué yo sola, como casi todas las cosas en mi evolución como Intensivista, lo  aprendí de mis pacientes y de sus familias. Me lo enseñaron cuando después de un ingreso en UCI largo y lleno de complicaciones, al alta recibí una tarjeta donde decía “…Gracias doctora, hemos visto brotar de usted lágrimas que curan…”



Así que…sí, a menudo lloro en la UCI, cuando miro a los ojos a un hijo, un esposo, una madre, para tener la conversación más difícil, para pedirles que tomen la decisión más dura o para darles probablemente, la peor noticia de sus vidas.
Es aplastante en ese momento el peso de la responsabilidad, hay que mirar a los ojos con una sinceridad infinita, sentir sus lágrimas, escuchar los gritos mudos que se ahogan en sus gargantas paralizadas, que casi cortan la respiración…compartes su sufrimiento, y en ese terrible momento, ponen en tus manos su tesoro más preciado: la VIDA  de su ser querido. 
¿Podrá haber mayor acto de confianza en otro ser humano? ….Yo creo que bien merece unas lágrimas. 

Me encantaría poder seguir compartiendo con vosotros estas pequeñas historias de momentos y vivencias de la Medicina Intensiva, y aunque me llamo María, a partir de ahora, si os parece bien, podéis llamarme… La intensivista llorona.

Dra. Maria Rojas
Médico Intensivista
Hospital Comarcal Infanta Margarita, Cordoba