english

Mostrando entradas con la etiqueta UCI de puertas abiertas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta UCI de puertas abiertas. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de noviembre de 2016

Llamando a las puertas de la UCI. Por Alberto García-Salido


La vida a veces se puede resumir en una carta. Carta de bienvenida, carta de despedida.

Igual que la vida a veces las diferencias también tienen sitio en el mismo espacio. Las cartas están en desuso, está claro, pero también es claro que aún nosotros, los sanitarios, seguimos tirando de este concepto para dirigirnos al editor de determinadas revistas. Esa carta es para él o ella pero en realidad es para todos los que quieran leerla. Probablemente sea para todos los que quieran leerla y el editor sea la excusa.

Para llenar una hoja en blanco suelen ser útiles dos cosas: ojos y oídos. El orden puede dar igual. Nosotros trabajamos rodeados y no hay nada más alerta que alguien así. Oír y ver forman parte de nuestro trabajo y ya queda en nosotros cristalizar eso en algo concreto.

Las cartas a veces son cristalizaciones, aunque suene demasiado elevado, demasiado ridículo. Pocas veces cambian nada pero conque caiga algún cambio el que la escribe ya tiene más grande la sonrisa.

Os invitamos a que antes de leer esta carta hagáis un ejercicio de escucha. También se escriben cartas para pedir cosas e incluso para pedir regalos. Esas cartas las suelen escribir los niños y aunque muchos de vosotros trabajáis con adultos quizá estáis equivocados.





Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos

sábado, 15 de octubre de 2016

Manos milagrosas. Por Natalia Figueroa

 
Julio 2007
 
 Un molesto y ensordecedor ruido me despierta.

Intento abrir mis ojos pero una luz me enceguece.

En mi boca una sensación dolorosa que me quema por dentro. Mis mejillas se sienten ajustadas a la presión de algo que me sujeta alrededor de mi cara. Con mucho esfuerzo, abro mis ojos. El ruido no cesa. Intento moverme y no puedo. Mis manos pegadas a la cama sujetadas en mis muñecas. Y reacciono...

Mi existencia yace desnuda y vulnerable en una cama, adornada de cables, maquinas y aparatos por doquier. De lejos escucho una voz que grita: "La cama tres se despertó", alguien desde otro lado le responde "Seguí con lo tuyo no más, esta atada".

Alguien se acerca, me mira, toca mi pie y me dice "Tranquila". Esa irónica palabra que escuche mas de 100 veces mientras estuve en ese lugar.

Y ahí estoy, en ese rincón, cada hora intentando mantener contacto con cada uno que pasa a los pies de mi cama. Mirando el techo y mi alrededor. Sola, ausente para el mundo, absorbiendo la apatía, el adormecimiento de las emociones y el sentimiento de que a nadie le importas.

Cada día que pasaba, mi mente y todo mi ser se aferraba a una imagen del majestuoso cielo, en noches oscuras, en la calidez de una manta en el suelo, contemplando el brillo de las estrellas y vos a mi lado.





Sabía que estabas detrás de esa puerta. Esa mujer alta, piel clara, cabello oscuro, con los ojos morochos mas lindos que vi el día que nací. Te imaginaba parada o sentada en alguno de los bancos de ese frío pasillo, esperando. Con cara de tristeza, ojos brillantes pero llenos de esperanza, tu sonrisa alejada de la realidad, tus manos inquietas traspasando con tu alma cada cuenta del Rosario que rezabas por mi y por todos mis "compañeros de cuarto" de esa UCI.

El ingreso de las visitas eran las dos horas al día que contaba desde que me despertaba hasta que me dormía. Era el mágico momento de sentir que la vida corría por mis venas cuando tomabas mi mano y me hacías sentir tu amor verdadero. Escuchar tu voz, tu canto y verte sonreír eran el antídoto para todos mis males.

¿Acaso era tan difícil que le permitieran quedarse unos minutos más? ¿Tan difícil explicarle con palabras ajenas al lenguaje medico mi situación actual? ¿Tantos los enfermos que atender? ¿Tan difícil consolar? ¿Tan difícil sentir compasión?.

Desde las experiencias que nos tocan vivir forjamos cambios en nuestro interior, hacia las personas y hacia las circunstancias. Nada cuesta menos que aliviar una pena.

“El amor y la compasión son necesidades, no son lujos. Sin ellos la humanidad no puede sobrevivir” (Dalai Lama).

Natalia Figueroa
Lic. en Enfermería
Instructora del Curso Enfermería en Cuidados Críticos SATI

sábado, 17 de septiembre de 2016

Regalando Tiempo, por Cristina Díez y José Manuel Gómez


Decía Gregorio Marañón: “Lo mejor del mundo lo han hecho siempre los diletanttis, los que hacen las cosas por deleite, por amor y no por obligación o rutina.”

Esta semana, en el Hospital Gregorio Marañón, se ha hecho ‘oficial’ el proyecto de humanización en el que hemos estado trabajando desde octubre del año pasado. Casi un año de trabajo que poco a poco ha ido creciendo y tomando forma hasta llegar a su puesta de largo. Ha sido emocionante. Hemos iniciado nuestro programa “Programa de Puerta Abiertas”, y no ha sido nada fácil.



 


La Humanización de la asistencia sanitaria es fundamental para el bienestar del paciente y para el de los familiares -este blog está lleno de ejemplos-. La novedad principal para nuestra unidad es la reorganización del horario de visitas, haciéndolo más flexible y amplio, aumentando el tiempo de permanencia del familiar con su ser querido enfermo. 

Este aprendizaje supone un importante esfuerzo personal, pero que, por otra parte tiene una de las recompensas más incomparables: la satisfacción de haber llenado las vidas de muchas personas de ese tiempo, el largo tiempo que permite acompañar, alentar, aliviar y calmar a otros muchos enfermos en sus dilatados periodos de recuperación, o el tiempo que permite despedirse con calma de sus seres queridos cuando el fallecimiento es inminente e inevitable .

Cómo os podéis imaginar y muchos de vosotros lo habréis vivido, la Humanización de las UCI todavía choca con muchas opiniones costumbristas, rutinarias, recelosas, obsoletas y egoístas. Los que hemos puesto todo nuestro empeño en poner en marcha esta medida estamos nerviosos, inquietos, como antes de un examen muy importante.

Por supuesto que hay mil detalles más en este proceso de humanización que estamos viviendo. Al personal sanitario no se le prepara para cuidar “lo invisible”, ese toque, que va más allá del mero profesionalismo, y que impregna cada uno de los aspectos de nuestra vida laboral, y por qué no, también personal. En este proceso de poner la H a nuestra UCI, nos hemos dado cuenta de que cuando humanizamos el cuidado del paciente, también humanizamos las relaciones y el trabajo con nuestros compañeros.

Estamos impacientes por ver cómo encaja la medida en la Unidad, habrá problemas, sin duda, pero seguiremos convencidos y defendiendo que “abrir las puertas de la UCI” es lo mejor para nuestros pacientes y para las familias. Pero, además, creemos que es bueno para el personal, porque esta corriente humanizadora es una forma de vivir la profesión de una manera especial, intensa y epidérmica de practicar los cuidados críticos.

Los gestores (Supervisores y Jefes de Servicio) debemos humanizar la gestión: cuidar al personal, para que ellos, a su vez, puedan cuidar lo mejor posible a pacientes y familiares, porque la humanización es un proceso también de exposición y deben dotar a su gente de las herramientas necesarias para que no resulten dañadas.

Han tenido que pasar 50 años para que en el Hospital que lleva el nombre del ilustre médico se abra paso el amor a través de las puertas de la UCI. Desde esta #benditalocura que es el proyecto HU-CI venimos diciendo machaconamente que hay mucho amor en las salas de espera de las UCI y que es tiempo de hacerlo pasar dentro, porque el amor, quizás no cura, pero cuanto menos alivia.
 
Pero el amor no está solo fuera, en las salas de espera, también está dentro, en las unidades, en cada uno de los profesionales que luchamos cada día por sacar adelante a nuestro enfermo. Auxiliares, enfermeras y médicos que amamos nuestra profesión y realizamos nuestra labor con vocación de servicio, con el deseo de mejora, con la esperanza de recuperación y con la ilusión de dar lo mejor de nosotros mismos y de proporcionar a nuestros pacientes los mejores cuidados.

Tenemos la suerte de contar con un equipo de profesionales tremendamente humano, con buena voluntad, y excelentes en el desempeño de sus funciones. Creemos firmemente que, tanto personal como profesionalmente, nuestra recompensa es enorme. Ese tiempo que invertimos en las vidas de los demás nos hace mejores personas cada día, y nos permite valorar más nuestro tiempo, y eso no lo puede decir mucha gente. 

Nos queda mucho camino, y juntos el camino se hace corto. Esta gran familia va creando lazos más profundos, porque compartimos momentos únicos que se repiten en el tiempo, haciendo una UCI más agradable para trabajar, más eficaz,… más humana.

Esta es una iniciativa impulsada por los que estamos dentro de las UCI, pero arranca de los deseos de nuestros pacientes y sus familias. Ellos nos lo han pedido, y debemos facilitar ese deseo, aunque sólo sea por hacerles pasar un momento menos angustioso, menos dramático, menos doloroso y más emocional, porque las emociones son energía, la energía que mueve nuestros corazones, un puñado de corazones diletanttis.

Cristina Díez y José Manuel Gómez García
Supervisora de Enfermería y Médico adjunto.
HU-CI del Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Madrid 

viernes, 5 de agosto de 2016

Depende, por Yoanna Skrobik


Hola a todos, mis queridos amigos.

La semana pasado fue publicado en el
Intensive Care Medicine un nuevo artículo del Proyecto HU-CI sobre la restricción de las visitas a los niños en las UCI de adultos.

Muy sorprendida,
Yoana Skrobik desde Canadá me envió un correo con su opinión, que me ha permitido compartir con todos vosotros y que refleja que al final todo depende de dónde te encuentres, como comentábamos la semana pasada sobre las UCI donde "Sólo entran papá y mamá". 
 
Como vais a ver, depende de la parte del mundo donde estemos las cosas son de una u otra manera, pero en cualquier caso, las hacemos posibles nosotros mismos. Que cada uno saque sus propias conclusiones:

"Querido Gabi,

Debo decir estoy desconcertada por el artículo.

En 1991, comencé a trabajar en una Unidad de Cuidados Intensivos en el mayor centro de trasplante de médula ósea en Montreal. Los pacientes tenían entre 20 y 30 años, y a menudo, otros niños pequeños deseaban venirles a visitar.
 
Ya en aquel tiempo, un psiquiatra infantil me dijo lo que ha guiado mi práctica desde entonces.

Me explicó que los niños no tienen ningún miedo de la muerte y ninguna noción de la consecuencia de la enfermedad y el sufrimiento. Estas nociones son adultas y los niños experimentan miedo sólo si los adultos se lo transmitimos.

Habiendo tenido a mi cargo y tratado muchos niños, te digo que pasamos muchísimo tiempo intentándoles explicar esta noción de las consecuencias.

El psiquiatra también dijo que cuando un niño es pequeño y aún en la adolescencia, su percepción de los adultos es una percepción de una persona fuerte que toma las decisiones. En ese contexto, si el adulto querido fallece, el niño percibe la desaparición del adulto como algo percibido por el niño como un deseo del adulto.

Continuó diciéndome que los niños que están aislados de sus adultos enfermos, subconsciente o conscientemente, lo que perciben es abandono. Esta sensación de abandono es mucho más perjudicial para un niño que cualquier exposición a la enfermedad. Además, mencionó que a los niños supuestamente "protegidos de la enfermedad" realmente se les aísla de la experiencia que el resto de la familia está atravesando. Nunca aprenden a compartir la tristeza y la pérdida y quizás están peor preparados cuando esos inevitables momentos aparecen más tarde en sus propias vidas.

Desde aquella conversación, he permitido las visitas a hijos de cualquier edad y que entren en la UCI si lo desean. Las enfermeras suelen acompañan y explicarles lo que van a ver, para que los padres no se agobien.





Nunca he trabajado en una UCI canadiense donde no se permitiera entrar a los niños en. En más de 20 años de práctica, nunca he visto un niño reaccionar mal al exponerse a la UCI, ni una queja a posteriori de los padres sobre si la visita fue de alguna manera traumática. Algunos niños no quieren venir (y nunca se les fuerza en este caso), pero la mayor parte de las resistencias viene de los adultos.

La única excepción a la limitación de dejar pasar a los niños en una UCI en la que trabajé fue durante un breve tiempo que se limitó la entrada a menores de 12 años en Montreal durante una epidemia del virus H1N1. Solamente entonces se aplicaron las directivas de restricción de edad, y se levantaron tan pronto como fue posible.

El psiquiatra, al decirme sus pensamientos, sonrió al final de expresar su opinión y dijo que vivimos en una sociedad que aísla lo mayor de lo joven, a los sanos de los enfermos, y crea divisiones artificiales que no son convenientes para nadie. Estoy de acuerdo con él hasta el día de hoy.

Animo a todas las UCI a revisar su política de visitas si no está basada en los datos, y que sirva para adaptarse mejor a los deseos de los pacientes y sus familias.

Yoanna Skrobik
Department of Medicine. Centre Universitarie de Santé McGill. Montreal, Canadá.

viernes, 29 de julio de 2016

"Solo entran papá y mamá"


Hola a todos, mis queridos amigos.

Hace un par de semanas recibí un correo de Lic. Mª Isabel Morales, enfermera especializada en Cuidados Intensivos Pediátricos y Neonatales. Ella es venezolana, pero vive y trabaja en Córdoba (Argentina).

Y compartía una reflexión tras leer el post
Prohibida la entrada a menores de... de la Dra. Ángela Alonso y que por cierto, en breve publicará Intensive Care Medicine en su sección From the Inside.

Hablaba de una realidad totalmente desconocida (al menos para mi), y es la siguiente: en las UCI pediátricas donde ella ha trabajado durante tantos años, siempre hubo una norma absurda y sin fundamento alguno (ni psicológico, ni científico ni humano): SOLO ENTRAN PAPÁ Y MAMÁ.

En la visita del paciente pediátrico críticamente enfermo, en esa parte del mundo solo se permite el paso de los padres, limitándose la entrada a otros familiares. Alucinante.

No todos los niños están inconscientes, los hay muy despiertos y conversadores y muchos son lo suficientemente grandes para entender muchas cosas y demandar otras. Me contaba la siguiente historia:

"Hace unas semanas estuvo internado un chico alto para su edad, unos 7 años, de unos despiertos e indagadores ojos azules. Había sido operado para retirarle un material de osteosíntesis de una cirugía anterior.

Desde que entré a su cubículo, estaba en un área de aislamiento que es una especia de caja de cristal, me pregunta (con un tono que evidenciaba que ya sabía la respuesta):

- "¿Los abuelos pueden entrar a ver los chicos de acá?

Lo miro y le digo:

- "No cariño, solo papi y mami".

Bajo la miraba y responde : -"Ah".

Pude comprender medianamente lo que sucedía, era un niño amado por sus abuelos, "consentido de los abuelos" pensé realmente. 

Durante la visita su abuelo pudo colarse y asomarse a la puerta, desde donde se veía exactamente el chico, justo alzó la mirada (diría yo que una extraña conexión extrasensorial abuelo-nieto hizo que mirara exactamente a la puerta en el momento exacto) y vio a su abuelo en la puerta, levanto su mano pinchada por el catéter periférico y en un gesto de la mas sincera, hermosa y dulce complicidad saluda y sonríe a su abuelo, un caballero alto de unos increíbles ojos azules iguales a los de mi paciente quien no tuvo que hacer más nada sino sonreírle para transmitirle absolutamente todo lo que quería decirle.

Fue realmente un momento mágico, interrumpido por la voz de uno de los médicos del área al decir: - "Señor, solo papa y mama por favor salga".

Miro al chico y le digo: - "¡Tu abuelo y tu son iguales!". Porque realmente era así, mi paciente era la versión joven de aquel dulce señor, y ese niño que estaba en una cama de terapia intensiva en ese momento con sus padres, esboza una gran sonrisa de orgullo y me dice "Si, todo el mundo lo dice"...



 
Era evidente que aquel chico y su abuelo tenían esa conexión, ese no se qué, ese hilo mágico a través de las generaciones que unen a los nietos y a sus abuelos... No es la primera vez que lo veo, no es la primera vez que lo escucho. Los psicólogos infantiles hablan del pilar fundamental, de la complicidad mágica entre niños y abuelos.

Hace poco leí que el abuelo de un niño de terapia intensiva sufre el doble, primero por su nieto que es la versión prolongada y dulce de sus propios hijos y segundo por ver sufrir a sus hijos y la incapacidad de poder proteger a ambos. Hemos olvidado quizá que los abuelos son el vinculo del niño con su pasado, el eslabón que mantiene unida a las generaciones y la base moral y emocional de muchos chicos.. algunos incluso prefieren y preguntan durante su estadía por sus abuelos...

Entraría perfectamente la interrogante ¿Quiénes somos nosotros para romper esa complicidad basada en el amor, en largas horas de cuentos, de caminatas al parque o en el jardín; ese vinculo generacional; esa disciplina con amor y cierto permiso consentidor, ese eslabón que solo completan los abuelos y sus nietos?

Tal vez solo tal vez, un día de visitas de abuelos no seria tan mala idea dentro de las UCI Pediátricas, que aún no están del todo a puertas abiertas".
 
Pues eso. Mucho, pero que mucho por hacer.
 
Feliz Viernes,
Gabi

domingo, 3 de julio de 2016

Video #2JHUCI: EXPERIENCIAS DE UCI CON HORARIOS DE VISITA FLEXIBLES


Hola a tod@s, mis queridos amigos.
 
Segunda entrega de los vídeos de las #2JHUCI.

 
 
Aquí tenéis el Módulo 1: Experiencias de UCI con Horarios de Visita Flexibles, moderada por José Manuel Velasco y con la participación de:

- Lluis Cabré y Eugenia Portillo (UCI del Hospital de Barcelona)

- Francisca Pérez (Hospital Parc Taulí)

- Magda Sistac y Silvio Sember (padres de ex-paciente de UCI).
 
 
 

 
 
¡No os lo perdáis!
 
Gabi

jueves, 30 de junio de 2016

Prohibida la entrada a menores de...por Ángela Alonso


En la pared del box 6, enfrente de la cama, hay pegada con papel celo la foto de una niña pequeña de unos 3-4 años vestida de chulapa, con su traje de lunares, su mantón, su pañuelo en la cabeza y su clavel reventón. Mira divertida a la cámara, de medio lado, con las manos en la cadera. Nos mira a cada uno de los que pasamos por ahí y no podemos dejar de decir: ¿pero quién es esta monada? .



¡Es mi nieta!, responde JM, y se le ilumina la mirada. Con la sonrisa en la cara, nos cuenta que es su única nieta, la niña de sus ojos, la cosa más bonita que existe en el mundo. No desea otra cosa que volverla a ver y comérsela a besos.

JM tiene los días contados, él lo sabe, su familia lo sabe y nosotros, sus médicos y enfermeras, no lo podemos evitar. La insuficiencia respiratoria es irreversible y terminal. La decisión de no intubar está tomada y consensuada. Solo nos queda aliviar, acompañar, consolar.

En cada episodio de disnea feroz y desaturación extrema, los ojos de JM están fijos en su pequeña chulapa. Parece que el único hilo que le mantiene unido a la vida es la fuerza que le transmite esa mirada pícara de su nieta y la esperanza de volver a verla. Solo la benéfica morfina hace que esa conexión se adormezca.

JM murió sin sufrir aparentemente. Digo aparentemente porque hubo un sufrimiento interno, espiritual, no físico, que no aliviamos. Murió sin ver cumplido su último deseo, el de ver y abrazar por última vez a su nieta.

Es cierto que estamos abriendo las puertas de las UCI, que flexibilizamos los horarios de visita, que animamos a la participación de las familias en el cuidado de los pacientes, pero seguimos dejando fuera de estos avances a los niños (“prohibidas las visitas de menores”). Lo hacemos, claro, pensando en ellos, en que hay que alejarles y protegerles del sufrimiento, del dolor, de la muerte… ¡ya tendrán tiempo para sufrir en esta vida!.
 
Pero tan natural como la vida es la muerte y el sufrimiento, y no podemos esconderlo. Tenemos la tarea de explicárselo a los niños como algo natural, inherente a la propia existencia, sin ocultismo ni dramatismo. Los niños pueden ser bajitos, pero no son tontos.

¿Por qué un niño no puede visitar a sus padres, a sus abuelos o a sus hermanos si están ingresados en una UCI? Siempre que se les explique bien qué es lo que pasa, cómo van a encontrar a su familiar y cómo se tienen que comportar, podremos levantar esa última barrera de nuestras UCI. Esto requiere planificación y consenso, tanto entre los profesionales como con los familiares y el propio paciente. La evaluación de cada caso debe ser individualizada y cuidadosa. Probablemente no debe ser algo rutinario todavía, sino excepcional, pero no prohibido.

La pregunta está en el aire: ¿y los niños para cuándo?.

Dra. Ángela Alonso
Miembro del Proyecto de Investigación HU-CI.

miércoles, 8 de junio de 2016

UCI de Puertas abiertas: ¿hay algo más humano que individualizar?


En España, las UCI tienen un horario de visitas que podríamos categorizar en tres modalidades: Horario abierto 24 horas (3,8%), Horario abierto diurno (9,8%) y 2 visitas al día, entre 30 y 60 minutos (67,7%).

En las II Jornadas de Humanización de los Cuidados Intensivos (#2JHUCI), pudimos escuchar como Silvio y Magda nos hablaban de la experiencia de su hijo en la UCI. De como Magda nos relataba aquel momento en que volvió al Box tras tener que ausentarse del lado de su hijo (un hombre adulto), y este le dijo: ”Por favor mamá, no me vuelvas a dejar solo”.

Más allá de intentar caer en sentimentalismos (lo cual por otra parte no veo que tenga ningún inconveniente), creo que hay que parar un momento, y hacerse una pregunta: ¿Cuántos de ustedes han estado ingresados en una UCI?.

Estar solo, enfermo y consciente dentro de un Box de UCI, da miedo. Y desde la más profunda antigüedad prehistórica, cuando el ser humano ha tenido miedo, se ha integrado en clanes, ha buscado asociaciones… Se ha refugiado en la familia.

La búsqueda de la protección del grupo ante el miedo y principalmente, de la familia… Y no digamos ya de la madre, es una de las más elementales leyes de supervivencia de la naturaleza. Hasta los animales la practican.

El término “Puertas abiertas” puede llevar a confusión. Expliquémoslo pues:

"Puertas abiertas" es aumentar y mejorar la compañía y la comunicación de los pacientes con sus seres queridos. Es una apuesta por mejorar la calidad, la compresión, la sensibilidad y la humanidad sobre nuestros pacientes.

"Puertas abiertas" no es un mercado. "Puertas abiertas" no es 24 horas, los 365 días del año, el 100% de las UCI, en todas las circunstancias (en algunas… si). Y hay una frase muy buena para entender esto: “No hay nada más injusto que tratar igual lo que es desigual”.

“Puertas abiertas” se trata de que aumentemos los horarios de visita, que los flexibilicemos. Con responsabilidad y con sabiduría. Que los sepamos administrar según el paciente, su enfermedad y sus deseos (hay pacientes que no quieren visitas), según las familias, según la unidad (con o sin pasillo perimetral, con boxes individualizados o no). Pero siempre intentando la conciliación entre el trabajo de los profesionales, y que nuestros pacientes estén acompañados por sus familias el máximo tiempo posible.

En la UCI de San Juan de Dios de Córdoba apostamos por un modelo en el que cada paciente y todo lo que le afecta, rodea y concierne, forma un todo que el equipo estudia individualizadamente desde su ingreso y a diario de manera dinámica. Y seguro que muchos de ustedes también.

Con la premisa de ampliar y flexibilizar las visitas en todos nuestros pacientes… ¿Hay algo más humano que tratar cada caso individualmente?.  



En la entrada hemos colocado este cartel, porque estamos convencidos de que dar explicaciones a las personas sobre el porqué de las cosas, también es humanizar.

Desde Proyecto HU-CI, queremos fomentar una UCI amable y cálida que pueda paliar de alguna manera el dolor y el sufrimiento que acompaña a nuestros pacientes y sus familias…

Y aclarar el concepto: “UCI de puertas abiertas”.

Dr. José Carlos Igeño Cano
Médico Intensivista y Miembro del Proyecto HU-CI.
Coordinador de Servicio de Medicina Intensiva y Urgencias.
Hospital San Juan de Dios de Córdoba

miércoles, 6 de abril de 2016

Pequeños pasos que rompen grandes barreras, por María Rojas


A sus 39 años la vida le pone por delante una durísima prueba.

Después de 28 días de lucha desesperada por la vida, a la vuelta del infierno: miedo, angustia, ansiedad...No hay medicación que pueda controlar su desesperación.
 
¿O tal vez si?. Entra su mujer, lo coge de la mano y se queda con él, no hace falta hablar. Después de muchas horas sin poder dormir, cierra los ojos y descansa plácidamente. A partir de ese momento, Yolanda forma parte del equipo asistencial, está dentro del box con su marido prácticamente todo el día, nuestra UCI ya es “abierta”. 

Pasan los días y la desesperación por salir de la UCI es el deseo incontenible de abrazar a sus hijas. Ha podido hablar con ellas gracias a la válvula fonadora de su traqueostomía y ...¿Por qué no? En nuestra UCI los pacientes ya pueden tener su teléfono móvil.
 
Pero no es suficiente. Unos preciosos ojos brillantes con la inocencia de sus 12 años, llenos de emoción y amor  esperan en la sala de familiares, desde hace demasiados días.
 
Abrazar a papá. 

28 días de lucha desesperada por la VIDA, a la vuelta del infierno: miedo, angustia, ansiedad...Y entró a verlo “su niña”...Y
en el box se oyen risas y besos, lágrimas de alegría y “te quieros”.

Al otro lado del cristal, los del pijama verde, con un nudo de emoción en la garganta y la satisfacción de haber hecho algo bueno. Pequeños pasos que rompen grandes barreras.
 
 
 
 
No separemos a las familias en el momento más duro de sus vidas.
 
 
Dra. Maria Rojas
Médico Intensivista

viernes, 29 de enero de 2016

No más restricciones, por Gabriela Vidal


En la actualidad muchas unidades de cuidados intensivos permanecen con regímenes de horarios restrictivos de visitas a los pacientes. Esta decisión se basa las siguientes premisas:

1- Dificultad en el trabajo con los pacientes por parte del médico.

2- Interferencia en la labor de enfermería, la seguridad del personal y la carga de trabajo.

 
3- La privacidad del paciente, y cambios adversos en la fisiología.

4- Demanda constante de informes a los médicos,

5- Cuadros de violencia familiar ante malas noticias o violencia social.

 
 

En una unidad mixta de cuidados intensivos realizaron durante 2 periodos cambios en los horarios de visita : de una modalidad restrictiva 3 horas por día de visita a modalidad sin restricciones las 24 hs.

Se evaluó si mejoraría la satisfacción de los miembros de la familia, en segundo lugar, se trato de determinar la influencia de visitas entre las enfermeras por medio de encuestas a estas y familiares

Sus analisis estadisticos determinaron estos resultados:

Satisfacción Familiar

Se evaluaron Sala de espera, horarios de visita e interaccion con el staff .

Hubo mayor satisfacion familiar con la visita sin horarios y el ambiente de espera en el modelo sin restricciones en forma significativa.

Satisfacción de Enfermería
Las interferencias de la familia no variaron con el cambio.

La satisfacción de los visitantes fue mayor con el cambio de restricciones .

Las enfermeras con 15 a 20 años de experiencia eran más propensas a percibir las familias como una interferencia con la atención clínica. Esta diferencia podría ser debida al entrenamiento.


Los autores concluyen que la eliminación de las restricciones se asoció con una mejoría significativa en la satisfacción de la familia. El cambio en las pautas de visita no afectó negativa o positivamente a enfermería.

Deben tenerse en cuenta las limitaciones propias de este estudio al desarrollarse en una única unidad y con una muestra muy escasa. Por otro lado hacen falta estudios evaluando estas restructuraciones de la UCI también optimizando la labor médica, con menor carga horaria y guardias nocturnas.


Quizás todo junto nos lleve a tener una UCI más humana para todos .


Dra. Gabriela Vidal
Unidad de Terapia Intensiva.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

La UCI Neonatal ideal, por Ibone Olza


“En la UCI Neonatal (UCIN) ideal, el apoyo psicosocial a padres y staff serán objetivos igual de importantes que la salud y el desarrollo de los bebés ". Hynan MT & Hall SL. "Introduction:Psychosocial Program Standards for NICU Parents."J PerinatolSupplement Dec. 2015.

Me ha encantado encontrar esta frase recién publicada en un
monográfico del Journal of Perinatology dedicado al apoyo psicológico no sólo de los bebés ingresados y sus familias, sino también de los profesionales que trabajan en las UCI de neonatología.

Es la primera vez que veo reconocido con tanta claridad algo que muchos llevamos tiempo intuyendo y deseando: que la salud de los profesionales sea tan importante como la salud de sus pacientes es algo tan necesario, que no hacerlo probablemente incida negativamente, no sólo en la salud del staff sino también en la calidad de los cuidados médicos y de enfermería.

El monográfico de acceso abierto incluye varios artículos muy interesantes:

-
Cómo integrar a las madres y padres para unos cuidados centrados en el desarrollo. Van mucho más allá de facilitar el contacto piel con piel o que los progenitores sean los principales cuidadores, sugieren que los padres y madres participen en los pases médicos y de enfermería, tengan acceso completo a toda la historia clínica de su hijo en todo momento, que se deje de pensar en los padres como “visitas” al bebé y se les ponga en el centro, que se les eduque en la importancia de su rol fundamental e intransferible como cuidadores de sus bebés, etc.

-
Cómo crear grupos de apoyo para madres y padres durante el ingreso. Para ello proponen que se ofrezca a cada familia el apoyo de una madre o padre veterano (que ya pasó por ahí hace tiempo) que ayude a los padres desde los tres primeros días del ingreso. Algo que desde algunas asociaciones como APREM se viene intentando en nuestro entorno. Además señalan la importancia de los grupos de apoyo al duelo si el bebé fallece.

-
Cómo realizar cuidados paliativos en la UCIN. Aquí también inciden en la importancia de preparar esos duelos si es posible ya desde el embarazo cuando se confirma una enfermedad o malformación de mal pronóstico. Incluso hablan de como preparar a la familia para una muerte del bebé en casa si ese es el deseo de los padres.

-
El imprescindible papel de los profesionales de salud mental en la UCIN. Psicólogos, trabajadores sociales, psiquiatras infantiles…y cómo estos profesionales de la salud mental también tiene que ocuparse de la salud mental del staff, en ocasiones sobrepasados por la dureza de las situaciones límite que acontecen en la UCIN. Interesante también conocer la asociación americana de psicólogos que trabajan en UCIs neonatales o de trabajadores sociales.

Todo esto me recuerda el
trabajo que pusimos en marcha en la UCI neonatal del Hospital de Puerta de Hierro y que intentaba abarcar casi todos estos aspectos. Cada vez hay más profesionales de la salud mental formándose y deseando poder trabajar en el área perinatal, creo que ha llegado el momento de que las UCIs neonatales les abran las puertas. En algunos lugares ya lo están logrando.

Pequeños grandes pasitos hacia la HU-CI.

Foto: Mireia Navarro y Victoria Peñafiel http://www.ditspetits.org


Ibone Olza
Profesora Asociada Facultad de Medicina
Departamento de Medicina y Especialidades Médicas

Universidad de Alcalá

jueves, 10 de diciembre de 2015

Nada que ocultar, mucho que ganar...Por Eugenia Portillo y Lluís Cabré


En la UCI del Hospital de Barcelona ya llevamos 26 años trabajando con un régimen abierto de visitas durante las horas del día (10:30 a 22:00) y quizás ha llegado el momento de dar un paso adelante y permitir la entrada de la familia por la noche.

Para nosotros no se trata de un mérito, no nos hemos tenido que adaptar a un cambio. Cuando se abrió el hospital ya se estableció este horario de visitas. Es la ventaja de “estrenar” hospital.

Todos veníamos de centros diferentes. Para algunos fue su primera UCI y desde el primer momento se potenció el trabajo en equipo, con la participación de enfermería en la sesión clínica diaria y su implicación en la toma de decisiones. En los primeros años de andadura, implantamos el protocolo de sedoanalgesia y desde entonces la enfermera tiene total autonomía en el manejo de la sedación, considerando que es la que pasa más horas al lado del paciente.

La estructura física de nuestra Unidad ha favorecido el régimen abierto. Tenemos habitaciones individuales y amplias y un número de camas que permite controlar mínimamente el acceso de las visitas (13 camas con dos puertas de acceso).

Trabajamos con la familia del paciente. De ella obtenemos información de forma continua, no sólo en lo que afecta a la enfermedad que ha llevado a su familiar a la UCI, sino también de otros aspectos personales y emocionales de la persona que sin duda se trata de información valiosa para proporcionar unos cuidados dirigidos y de calidad.

Por otro lado, la familia es testigo de todo lo que acontece al paciente hora a hora, minuto a minuto y esta información que tiene facilita enormemente la comprensión del proceso, de manera que cuando diariamente el médico informa, pocas cosas son las que les “pillan” por sorpresa, pues ellos saben si el paciente tiene fiebre, si tiene secreciones bronquiales, si hay que aspirarle con mucha frecuencia, si es capaz de toser, si esta muy dormido o quizás inquieto…Infinidad de signos y síntomas que pueden identificar y que les permite entender mucho mejor la evolución clínica.

Además, el hecho de que el familiar vea cómo, con qué frecuencia y de qué manera cuidamos de su ser querido, por un lado da seguridad y confianza a la familia y por el otro, da valor a los cuidados que proporcionamos los profesionales.

Nuestro siguiente objetivo es mantener abierta la UCI durante la noche, esto nos va a costar más porque ahora sí que supone un cambio en nuestra rutina y al fin y al cabo, somos iguales al resto de humanos y seguro que tendremos resistencias.

Estamos seguros que tanto nuestros pacientes y familiares como nosotros, nos beneficiaremos de esta decisión.


 

Os animamos a abrir las puertas de vuestras UCI.

No sólo es posible trabajar con la presencia de la familia, sino beneficioso para todos, incluidos los profesionales.

No tenemos nada que ocultar y sí mucho que demostrar de nuestra profesionalidad, nuestra dedicación y buen hacer.
 
Eugenia Portillo y Dr. Lluís Cabré
Supervisora de UCI y Jefe de Servicio
Hospital de Barcelona

jueves, 26 de noviembre de 2015

Nuestro objetivo principal: “cuidar de lo invisible”, por Josep-María Sirvent


En los últimos años hemos visto cómo los Cuidados Intensivos han ido evolucionando en nuestro país y ahora mismo podemos afirmar que es posible hacer los cuidados intensivos de otra forma diferente a cómo lo hacíamos hace 20 años.


Como fenómeno más actual, creo que ha sido la aparición del grupo de investigación Humanizando los Cuidados Intensivos liderado por el Dr. Gabi Heras de Madrid y su extensión a las redes sociales Facebook y Twitter (@HUMANIZALAUCI), lo cual ha facilitado que la idea de hacer las UCI más humanas y más cercanas a los pacientes y sus familiares esté de moda y en boca de la mayoría de los profesionales que trabajamos en cuidados intensivos. 


Otros factores de más largo recorrido también han contribuido a esta evolución favorable de la Medicina Intensiva, como es la existencia de la Revista Electrónica de Medicina Intensiva (REMI) liderada por el Dr. Eduardo Palencia, con sus artículos y revisiones de la evidencia científica periódicos y de alta calidad.

Las cuentas de Facebook Ventilación Mecánica, el Foro de Sepsis, Uci de Puertas Abiertas y otros son también referencia internacional en la transmisión del conocimiento.

Un dato: entre todos estos espacios, más de 40.000 seguidores. 

El concepto y metodología de la “UCI sin paredes” del Dr. Federico Gordo del Hospital Universitario del Henares, junto con otros proyectos destacados para la detección de pacientes en riesgo en el hospital también ha contribuido a la modificación conceptual y de método en la forma de entender y de hacer los cuidados críticos. 

Desde hace un tiempo determinados grupos estamos modificando nuestra forma de trabajar en intensivos, intentando analizar los flujos de los pacientes críticos a nivel territorial y contando con la participación de todos los profesionales del equipo en la toma de decisiones diarias de forma más organizada, tal como se puede ver en nuestro artículo recientemente aparecido en forma de avance en la revista Medicina Intensiva.




Abundando en este espíritu crítico de los profesionales de cuidados intensivos, últimamente han aparecido numerosos artículos científicos llamados ‘negativos’, en el sentido de que no aportan beneficios a los pacientes las técnicas o los fármacos que se evalúan, y éste hecho favorece la tendencia de la medicina a no tratar en exceso a los pacientes y a valorar mucho más el "Primum non nocere", igual que a cuidar los aspectos finales de la vida; a ayudar y permitir la proximidad de los familiares y finalmente, a considerar a todos los profesionales que trabajamos en la UCI, médicos, enfermeras, auxiliares, celadores y administrativos, como un equipo con un objetivo principal: “cuidar de lo invisible”.

Os sugiero que hagáis ‘clic’ en todos los enlaces y reviséis la bibliografía del final.

¡Buenos días, y buena suerte!

Dr. Josep-Maria Sirvent

Bibliografía

1. Alonso A, Heras G. ICU: a branch of hell? Intensive Care Medicine 2015, Sept 4th. 


3. Sirvent JM, Gil M, Alvarez T, Martin S, Vila N, Colomer M, March E, Loma-Osorio P, Metje T. Lean techniques to improve the flow of critically ill patients in a health region with its epicenter in the intensive care unit of a reference hospital. Med Intensiva. 2015 Nov 7. 

jueves, 17 de septiembre de 2015

A vueltas con la UCI abierta

 
Hola a tod@s, mis queridos amigos.
 
Mucha ciencia acumulada durante la primera quincena de Septiembre, así que iremos compartiendo artículos poco a poco.
 
Recientemente, los compañeros de la UCI del Hospital Universitario Central de Asturias liderados por la Dra. Dolores Escudero (componente de Proyecto HU-CI) han publicado dos artículos que nos interesan:
 
 
 
 
En Política de Visitas, Diseño y Confortabilidad de las UCI Españolas, publicado en la Revista de Calidad Asistencial en el avance online, nos muestran una completa fotografía de la situación actual  con información de 131 hospitales, a destacar que:
 
- Menos del 4% tienen apertura 24 h.
- Casi el 70% seguimos con 2 visitas al día.
- Información por parte exclusiva del médico en el 75% (solo una vez al día casi el 80%)
- Participación familiar en los cuidados del paciente: higiene 11%, administración de comida 80% y fisioterapia 17%.
- Boxes individuales el 60%.
 
En resumen: seguimos con política de restricción y UCI cerrada, con poca incorporación de la familia a los cuidados y con un diseño que no proporciona la comodidad deseable.
 
Siguiendo con el mismo tema, han publicado también una Carta al Director en Medicina Intensiva: Abrir las puertas de la UCI: una necesidad inexcusable.
 
 
 
 
A pesar de todos los beneficios sobre las UCI abiertas y las múltiples recomendaciones que existen en la literatura, seguimos muy lejos de Suecia (70%).
 
En 10 años, desde el estudio de José Manuel Velasco y colaboradores, no ha pasado prácticamente nada y esto nos debe alarmar.
 
Está claro que abrir las puertas no es fácil.
 
¿Hasta cuando vamos a esperar?
¿Cuántas veces tendremos que llamar a la puerta?

 


 
Feliz Jueves,
Gabi

sábado, 2 de mayo de 2015

Hay que echar abajo las paredes de las UCI



 
Así empieza la entrevista publicada por Diario médico el 6 de Abril de 2015 al Dr. Andrés Carrillo, jefe del Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Morales Meseguer de Murcia.
 
 
Gestión dirigida a la extensión de la UCI y a facilitar la entrada de las familias a los boxes intocables.
 
"Para alcanzar la calidad total hay que disminuir el despilfarro, y seguramente tendríamos que comenzar por el personal. Cuando tenemos pocos pacientes nuestros médicos y enfermeras podrían supervisar a enfermos de otras plantas que aún no son críticos, detectando y tratando los signos de alarma que podrían llevarlos a la UCI o, si lo necesitan, acompañándoles en el traslado con los cuidados pertinentes".
 
"Hay muchas taras en la relación médicos-enfermeros que dificultan el pase de visita y las decisiones conjuntas. Para evitarlas hay que trabajar en equipo y en la triple vertiente de asistencia, docencia e investigación".
 
"Eliminar las visitas cortas es un paso adelante en la humanización de las UCI", insistió. Quiere que las familias acompañen a los ingresados, se impliquen en los cuidados, presencien determinados procesos e incluso puedan dormir con ellos.
 
"Los cambios podrían acarrear más conflictos por el desconocimiento inicial de los usuarios sobre las UCI o por mayores dificultades de los profesionales en su tarea, pero a largo plazo sostienen el cambio de paradigma hacia la apertura, acrecentando la confianza del paciente en el sistema".
 
Seguimos. Entre tod@s estamos cambiando el paradigma.
 
Feliz Sábado,
Gabi



 

viernes, 19 de septiembre de 2014

Bebés, por Ali Matz

El día 22 de Julio de 2014 nació June. Su madre tuvo amenazas de aborto al principio del embarazo y tuvo que estar en reposo la mayoría de la espera.Todo fueron incógnitas y dudas. Demasiadas. Pero nació y todos sonreímos aliviados.

En su primera revisión hospitalaria al ratito de nacer ya le vieron que tenía alguna “rareza” en los genitales, una mancha en el labio superior y un problemilla de corazón que se solucionó al día siguiente.

Actualmente, con casi dos meses, tiene pendiente una anoplastia y, de nuevo, una ecografía para, esta vez, observar esa manchita con más detalle. Han dicho que puede ser un tumor…aunque también cabe la posibilidad de que no sea nada, eso esperamos.

Una vez operada les esperan como mínimo dos días de UCI. A ella y a sus padres. A ella dentro y a sus padres fuera. No pueden entrar a no ser que sea en horario de visita.

¿Qué sabe June de visitas? 

Ella sólo conoce voces, tacto y olores. La de sus padres.
Sólo conoce el pecho de su madre para sentirse segura, para relajarse y descansar. Para soñar que la abrazan siempre. SIEMPRE.
Pronto la meterán en un lugar desconocido, con voces desconocidas, con olores desconocidos y con sus miedos, esos que aparecerán de repente y que sólo se irán cuando esos brazos paternales la mezan.

No se duda del buen cuidado que aportará todo el equipo. Se duda de si esas órdenes de no visitas libres, de No UCI pediátrica abierta son meras órdenes dictadas desde una mesa de despacho, de si los profesionales quieren no ser “molestados” por los familiares, de si sólo se ha pensado en una cara de la moneda, de si se ha olvidado, en el camino de la burocracia y el egoísmo profesional, que ésto va de emociones, de seres humanos, de corazones entrelazados, de mejorías sanas, emocional y físicamente.

June estará en la UCI dentro de poco… y sus padres en un pasillo.



Ali Matz.