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martes, 5 de julio de 2016

Cuidados Paliativos en UCI cardiaca. Por Bárbara Salas


La provisión de cuidados en UCI se basa en una tecnología y técnicas altamente innovadoras, a menudo priorizando el tratamiento agresivo para controlar la enfermedad.

Sin embargo, desde hace poco está surgiendo la introducción de los cuidados paliativos en la UCI, y quería compartir con vosotros el siguiente capítulo de cuidados paliativos en la unidad de cuidados intensivos cardiacos

En él, Jayne Wood y Maureen Carruthers abordan las maneras en las cuales la implementación de los cuidados paliativos en la UCI cardiológica  intenta mejorar el manejo de los síntomas, ayudar en la toma compartida de decisiones, mejorar el entorno de la unidad e introducir unos programas de educación y entrenamiento más holísticos para los profesionales de la salud. 

Descubrí el campo de los cuidados paliativos cuando estaba estudiando Teología en Oxford. Inicialmente mi acercamiento fue académico, leyendo cuanta más literatura podía en relación al final de la vida. 

Pero en el verano de 2013 decidí observar a una médico de cuidados paliativos en el Sobell House Hospice. Lo que vi durante esa semana me fascinó, particularmente el tratamiento integral de las múltiples dimensiones de las enfermedades de las personas que estaban terminalmente enfermas. Desde entonces quiero ser médica de paliativos, y a punto de empezar mi segundo año en la escuela de medicina, estoy un poco más cerca de lograr mi sueño. 




Siempre he creído que los cuidados intensivos eran lo opuesto a los cuidados paliativos, y en consecuencia nunca consideré perseguir hacer esas especialidad. 

Pero desde hace poco he comenzado a apreciar la conexión entre las dos: primero, leyendo los artículos de la intensivista y médico de paliativos americana Jessica Nuttick Zitter en el New York Times y Huffington Post, y más recientemente a través de Gabi Heras y el fascinante proyecto Humanizando los Cuidados intensivos (HU-CI)

Esta conexión es, en realidad evidente, dado que los cuidados paliativos y los intensivos comparten temas de base, como leemos en “Cuidados paliativos en la unidad de cuidados intensivos cardiacos”: 

“Los dos se centran en los pacientes más vulnerables del sistema de salud, y el primer objetivo de ambas disciplinas -extender la vida en el caso del paciente crítico, y el confort y la calidad de vida en el caso del paciente de paliativos – representa un importante objetivo secundario para la otra. La colaboración entre los cuidados paliativos especialistas y el cuidado crítico puede llevar a la provisión de un óptimo cuidado al final de la vida, con mejoras en el control de los síntomas así como la satisfacción de pacientes y familias, menores ratios de muertes intra-hospitalarias y estancias más breves en el hospital.” 

Creo firmemente que la provisión de un cuidado médico centrado en la persona debe ser el objetivo de todos los profesionales sanitarios en cualquier lugar, pero esto es especialmente importante en lugares como la UCI, donde es fácil ignorarlo. Por tanto (y como queda claramente expresado en el capítulo arriba mencionado) la implementación de los cuidados paliativos en las UCI podrían sin ninguna duda permitir una mejora general de la comunicación entre pacientes y sanitarios, un control integral de síntomas, y un mejor cuidado después de la muerte haciendo así de las UCI lugares más humanos en los que estar.


Bárbara Salas
Estudiante de Medicina y Cirugía en Universidad de Newcastle.
Teóloga por la Universidad de Oxford.

martes, 23 de septiembre de 2014

¿Por qué los médicos se suicidan?

Hola a todos, mis queridos amigos.

Publicado en las páginas de opinión del New York Times el 4 de Septiembre de 2014 por Pranay Sinha, os presento este impactante artículo de opinión tras el suicidio de dos residentes durante el mes de septiembre.


Foto de Anna Parini

Las estadísticas son escalofriantes: los médicos se suicidan el doble que el resto de la población, y si son mujeres, el triple. En Estados Unidos, 400 médicos se suicidan al año siendo los más vulnerables los médic@s jóvenes al principio de su formación (hasta casi un 10% de los estudiantes tienen pensamientos suicidas según un estudio reciente).

Los programas de formación ponen a prueba la estabilidad mental y física de los médicos, que llegamos a trabajar más de 80 horas semanales durante la Residencia. En pocos lugares se tiene en cuenta este dato, puesto que no hay programas que se preocupen del bienestar de los profesionales.

Estrés, aislamiento social, agotamiento físico y mental. Presión de tus superiores y desde el sistema. Responsabilidad incrementada de forma exponencial en un breve espacio de tiempo, de ser estudiante a ejercer la Medicina.Y falta de conocimiento de las situaciones límite, dado que es común pensar que el médico no necesita ayuda y que está por encima de todo y que no puede dudar.

Los primeros meses se llenan de fatiga, que deriva en errores clínicos y que necesitan de una supervisión estrecha.Y muchas veces todo ello acaba en el autoaislamiento y la depresión no reconocida.Y la duda.

Quizás tengamos que admitir que en ocasiones necesitamos ayuda, como el resto de los seres humanos. 
Que podemos poner voz a esas dudas silenciadas y a esos miedos. A la tristeza de certificar la primera muerte de un paciente, a la mortificación de cometer errores de prescripción, a la verguenza de no saber una respuesta.

No estamos solos. 

Un médico cansado y deprimido nunca podrá cuidar bien de sus pacientes. Vamos a cuidarnos para poder cuidar a los demás.

Feliz martes,
Gabi