english

Mostrando entradas con la etiqueta Dignidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dignidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de octubre de 2016

La dignidad respetada. Por Concha Zaforteza


Estos días se ha hecho viral la carta publicada en The New York Times que el escritor Peter DeMarco dirige a los profesionales de la UCI que cuidaron de su esposa en lo que sería la última semana de su vida. Laura Levis, que así se llamaba, tenía 34 años. Si no la habéis leído aún, podéis hacerlo pinchando aquí. Y cuando os recuperéis de las lágrimas (al menos, nosotros hemos llorado hasta no ver la pantalla), seguid con nuestro post.

En resumen, en ese texto el Sr. DeMarco agradece a todo el equipo de la UCI del Hospital CHA Cambridge la manera exquisita en que fueron atendidos. Dicho así, parece una carta de agradecimiento más, ¿verdad?. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Es un texto para leer una y otra vez. Leer para emocionarse, para disfrutar de la ternura serena que trasmite y para aprender. Sobre todo para aprender. Aprender que la dignidad es frágil, irrenunciable, biográfica; que se puede defender en las circunstancias más extremas. Y para revisar críticamente qué tipo de humanidad desplegamos los profesionales para respetar y proteger la valiosa dignidad de cada uno de nuestros usuarios. Ése es el enorme mensaje de esta carta.
 



Dignidad biográfica, no sólo como respeto a las fronteras del cuerpo. DeMarco narra las intervenciones de los profesionales y, desde nuestro punto de vista, habla del respeto infinito que los profesionales mostraron por la biografía de Laura. Por la persona que era. A lo largo de su agonía, Laura no fue tratada en ningún momento como un reservorio de órganos que donar. O al menos así lo percibió su marido: era hija de unos padres que necesitaron de todo el apoyo para despedirse, era esposa de una persona que precisaba de soporte para transitar por esa experiencia sin hundirse, era una mujer articulada en un mundo con amistades y gusto por la música. Integrada en un nicho social que necesitaba darle su último adiós. Pareja de un hombre que pudo pasar un momento final de intimidad con ella, antes de ir al quirófano a dar vida a otros.

Peter DeMarco y su esposa, Laura Levis, el pasado verano en Escocia

Sin duda, algunos de los cuidados que recibieron Laura y sus seres queridos pueden ser más difíciles de implementar. Y seguramente no todos nuestros pacientes precisarán la intensidad de atención que recibió el núcleo social de Laura.
 
Pero desde el proyecto HU-CI nos planteamos si podemos afirmar que el respeto por la dignidad biográfica de cada uno de nuestros pacientes es una cultura dominante en nuestras unidades. Nos preguntamos si, sistemáticamente, calibramos lo que nuestros pacientes y sus familiares necesitan desde sus ojos, desde su historia. Nos preguntamos si respetamos la dignidad biográfica desde nuestra práctica clínica individual o si se trata de una prioridad del equipo de salud.

Querido/a lector/a: ¿tú qué opinas?. ¿Cómo te gustaría ser tratado/a?. Nosotros lo tenemos claro.
 
¡Feliz viernes!
 
Directora de Enfermería del Hospital Comarcal de Inca

 

martes, 13 de septiembre de 2016

Respeto a la intimidad en UCI. Por María Rojas



 
La principal prioridad de los pacientes que sufren un proceso grave y/o de sus familias es recuperar el estado de salud, relegando a un segundo plano, en la mayoría de las ocasiones, el bienestar emocional, incluso la propia intimidad y en muchos casos, aceptando que no pueden elegir en su “rol” de enfermo.

La enfermedad pone en peligro, dos pilares fundamentales de la Dignidad Humana: Intimidad y Autonomía. La situación de dependencia impuesta por la enfermedad hace que el paciente esté en una situación de vulnerabilidad pero tiene unos derechos específicos en este contexto, y es el cuidador el que los debe conocer y respetar, siendo su responsabilidad garantizar la intimidad, tanto de las personas autónomas como de las que no pueden hacer efectivo este derecho.

Cuando se habla de respeto a la intimidad del paciente, desde el punto de vista profesional, se piensa en la salvaguardia de la identidad del paciente en publicaciones, la confidencialidad de los registros médicos, la custodia de la documentación clínica, etc. Olvidando que también es, el conjunto de sentimientos y pensamientos que una persona guarda en su interior, y que son, parte fundamental de su identidad.




En nuestro Proyecto 1 año, 12 meses para 12 compromisos, dedicamos el mes de Septiembre a recordar que respetar la INTIMIDAD del paciente más vulnerable, debe ser una prioridad en la HU-CI. Hace un tiempo que redactamos este “DECÁLOGO de buenas prácticas para garantizar la intimidad del paciente crítico”, que hoy compartimos con todos vosotros:

1. El respeto a la intimidad corporal: pediremos permiso para desnudar, tocar, explorar... el cuerpo del otro, explicando previamente qué se le va a hacer. Con especial delicadeza en el momento del aseo.

2. Respeto al espacio físico: mantendremos el box cerrado si lo prefiere el paciente, avisado de que se va a entrar y para qué.

3. Recogida de información de la persona atendida: preguntaremos lo necesario, no estamos legitimados a preguntarlo todo.

4. La información entre compañeros de equipo implicados en la atención a la persona: la valoraremos qué información se transmite al equipo y cuál se reserva para uno mismo, si no aporta ningún beneficio al proceso clínico y puede vulnerar la intimidad del paciente.

5. Información telefónica: NO daremos información clínica por teléfono de forma rutinaria. Sí lo podemos plantear en situaciones individualizadas, con garantías de con quién estamos hablando, con el consentimiento del paciente siempre que sea posible.

6. El respeto a la intimidad y la participación de la familia o personas vinculadas: preguntaremos al paciente quien desean que sea informado, ya que tienen derecho a escoger con quién quieren compartir la información sobre su estado de salud. La mayoría de edad en salud a los 16 años, siendo titular del derecho a la información y a la confidencialidad sobre su persona.

7. Custodia de la historia clínica: estaremos atentos a la historia, para evitar la intromisión no deseada en intimidad del paciente.

8. Intimidad a la hora de recibir visitas: durante el ingreso los pacientes tienen derecho a escoger quien puede visitarle. Intentaremos mejorar la imagen del paciente de cara a la visita, para reforzar su autoestima.

9. Intimidad en el traslado de pacientes a pruebas complementarias o a otras plantas del hospital: seremos cuidadosos, prestando atención a la exposición física durante los traslados.

10. Respeto a la imagen pública y social del paciente: No se ha de dar información a los medios de comunicación (accidentes, agresiones, personajes públicos, etc.), excepto que haya una autorización expresa.

Dra. Maria Rojas
Médico Intensivista