Hace poco escribí una carta a la familia de uno de mis pacientes, que lamentablemente falleció a pesar de todo.
Es curiosa la vida y cómo parece que todos estamos conectados de una manera u otra, porque parece como si me hubiera llegado la respuesta a aquella carta.
Es curiosa la vida y cómo parece que todos estamos conectados de una manera u otra, porque parece como si me hubiera llegado la respuesta a aquella carta.
Ayer vino a verme el marido de Eva, una mujer de 41 años de edad que ingresé en la UCI la semana pasada.
Avisaron desde Urgencias porque a pesar de haberla realizado analíticas y pruebas, no sabían lo que tenía pero no pintaba bien. Cuando fuimos a verla apenas podía respirar y estaba en fracaso multiorgánico: hemodinámico, renal, respiratorio, coagulopatía, trombocitopenia y acidosis láctica.
Avisaron desde Urgencias porque a pesar de haberla realizado analíticas y pruebas, no sabían lo que tenía pero no pintaba bien. Cuando fuimos a verla apenas podía respirar y estaba en fracaso multiorgánico: hemodinámico, renal, respiratorio, coagulopatía, trombocitopenia y acidosis láctica.
La ingresamos en la UCI y al rehistoriarla y escucharla, la diagnosticamos.
Le expliqué a José (su esposo) que tenía que ir a cirugía urgente porque si no controlábamos la causa no sobreviviría. Estaba en situación de riesgo vital. Aturdido, entendió perfectamente la situación.
El hecho es que con todo esto, el tratamiento antibiótico y todo el soporte orgánico, Eva se curó. Cuando el lunes llegué a la UCI estaba respirando por sí sola, y lo primero que me dijo al verme con una sonrisa enorme fue: "Gracias por salvarme la vida."
Estas palabras simples, te conectan de forma instantánea. Uno se siente en consonancia con este trabajo tan duro y tan increíble al mismo tiempo.
Siempre he pensado por qué esto sucede en contadas ocasiones. ¿Por qué vienen a vernos tan poco a la UCI?. Personalmente, me encanta ver a los pacientes vestidos de calle. Para mí es un regalo.
Creo que muchos pacientes y muchas familias no son conscientes del todo de lo cerca que están de morir. Otras veces, pienso que la experiencia es tan difícil para ellos que no quieren recordar su estancia con nosotros.
Creo que muchos pacientes y muchas familias no son conscientes del todo de lo cerca que están de morir. Otras veces, pienso que la experiencia es tan difícil para ellos que no quieren recordar su estancia con nosotros.
Pero, por otro lado, siento que si esto ocurriera más a menudo, no habría un solo profesional con su vocación oxidada. Estimados amigos, esto también es cuidar al cuidador.
José entró en la UCI con una caja de bombones y esta tarjeta. "Nunca podré agradecerte lo que hiciste por ella y por toda la familia." Lo hicimos como equipo, todos juntos a su servicio, porque es nuestro trabajo.
Un trabajo que también puede ser redondo y maravilloso, pero que nos cuesta verlo todos los días.
Nos dimos un abrazo de esos que dejan huella para siempre. Y fuimos juntos a ver cómo estaba Eva.
Al final del día, recibí otro mensaje: un video de sus dos hijas dándome las gracias por el cuidado de su madre.
Al final del día les di las gracias. Me hicieron sentir en completa armonía con mi elección en la vida.
Y eso no tiene precio.
Y eso no tiene precio.
Feliz Miércoles
Gabi

